Intervención de Bancos Centrales: La Reserva Federal de EEUU, el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra,
el Banco de Canadá y el Banco de Suiza
Ayer se produjo un hecho sin precedentes en la historia de las doctrinas económicas.
La primera vez en la historia que se produce una decisión en política económica de este calado y de esta trascendencia.
En nuestra opinión, es una decisión desesperada que puede tener innumerables acciones tanto a largo plazo,
como a corto y a medio plazo.
Comprendamos que las circunstancias por las que están pasando las principales entidades financieras, primer “lobby” del planeta;
es de extrema dificultad. A este escenario se une, que la dependencia del resto del los sectores de la economía con respecto a
este es máxima; y toda la estabilidad o incertidumbre que gira en torno a este pilar básico de la superestructura económica. Las medidas son de
artificio, y contraproducentes. En cuanto a las variables Macro, pueden afectar de forma desastrosa por muchos motivos. Los ciclos en la economía
son su naturaleza y se producen a modo de síntesis por desfallecimiento de los recursos existentes. En este caso se están generando unos recursos
puramente pecuniarios, es decir se está fabricando dinero en serie para ponerlo en circulación. Esta oferta excesiva será absorbida por el mercado
de forma, presumiblemente alta. Lo que supondrá por ende una velocidad de circulación elevada.
Con esta situación, la absorción vía tipos, y las tensiones que provienen por parte de la oferta, sobre todo el precio del “crudo”; podemos
esperar una situación plástica, que redundará en altas tasas de precios con subidas constantes, unas tasas de paro creciente y un desahorro
galopante. Una vez más, la incertidumbre, sigue siendo la variable más incontrolable de todas las que manejamos a nivel macro.
Esta noticia,
no sólo no ha provocado sosiego en los mercados, sino que además a alimentado que los procesos de decisiones de los agentes sean de ponderación
negativa. Por que motivo, muy sencillo; cuando se produce una decisión en política monetaria de este volumen cualquiera puede entender que la
preocupación real por las entidades centrales, se toman con muchísima más información de la que existe a pie de mercado. Los agentes
inmediatamente presuponen, por el volumen de la medida; o cuando menos saben que desconocen (incertidumbre) la magnitud real de la
crisis de las entidades financieras. Y volvemos a arrastrar a los mercados sólo que con más incertidumbre aún de la que había antes
de tomar la medida monetaria. Los ilustres economistas dirigentes de las entidades regidoras deberían de comprender un poco más allá,
de lo que la economía moderna nos proporciona sobre todo en cuanto a las “expectativas racionales” de Barros y Lucas.
En fin, esperemos a que de nuevo el sistema regule esta situación de conflicto, y nos afecte de forma moderada. En este momento
es difícil poder estimar el alcance real de los acontecimientos venideros. Sin embargo, tenemos que estar preparados.
Carlos Angulo
Analista Financiero |