BBVA pronostica el mayor parón de la historia en la construcción de
viviendas
La construcción de viviendas restará décimas al crecimiento de la economía en los ejercicios 2008
y 2009, bienio en el que además se destruirán un total de 250.000 empleos netos en el sector, según el Servicios de Estudios de BBVA. El banco pronostica el mayor
parón en la construcción de viviendas de la historia y un estancamiento de los precios en 2008.
20/12/2007
La entidad calcula que la inversión en residencial caerá un 3,5% en 2008, lo que supondrá restar tres décimas al
crecimiento económico y la destrucción de 90.000 empleos netos, a los que se sumarán 160.000 empleos más en 2009,
para cuando se espera "un más intenso ajuste de actividad".
En términos brutos, la destrucción de empleo prevista puede sumar el medio millón de puestos ya apuntado
por los promotores, dado que BBVA estima que serán 200.000 en 2008 y una cifra superior en 2009.
Todo ello ha llevado a la entidad a rebajar en dos décimas su previsión de crecimiento económico
para 2008 hasta situarlo en el 2,6%, frente al del 3,8% estimado para 2007.
El banco atribuye esta situación a que el ajuste gradual que viene registrando el sector
inmobiliario se ha intensificado en la última parte del año y aún se prolongará durante los dos próximos
ejercicios.
La "clave" de esta "intensificación" del cambio de ciclo está en el "freno" de
la demanda de vivienda, fruto a su vez del encarecimiento y endurecimiento de las condiciones de financiación.
Una situación que además se mantendrá. En opinión de BBVA, el descenso previsto en los tipos de interés no
compensará las subidas estos años y, además "es previsible un endurecimiento de las condiciones de concesiones
de préstamos para algún tramo de demanda hasta que se resuelva la crisis de liquidez".
El mayor parón
La menor compra de pisos provocará a su vez el descenso "más intenso observado en la historia reciente" en el
ritmo de construcción. En 2008 no se empezarán a construir más de medio millón de nuevas viviendas, frente a
las casi 700.000 unidades con que concluirá este año y el récord de unas 900.000 de 2006.
De esta forma, en los dos próximos años el sector de la construcción invertirá el papel jugado en los últimos
ejercicios, en los que se erigió como uno de los motores de crecimiento económico y creación de empleo.
No obstante, el economista jefe del Servicio de Estudios del BBVA, José Luis Escrivá, asegura que la economía
española aún presenta "soportes" suficientes para evitar mayores ajustes y mantener la "convergencia ordenada"
entre oferta y demanda de vivienda.
Por ello, la destrucción neta de empleo en 2008 será de 90.000 trabajadores, porque el resto de 110.000
del total de 200.000 brutos previsto logrará recolocarse en otros sectores. "La destrucción de empleo
en la construcción no es incompatible con la generación general de empleo", explicó.
También apuntó como ejemplo "de la robustez" del sector el hecho de que no se hayan sucedido muchos más
casos de quiebras y suspensiones de pagos de empresas, como el de Llanera.
Además, estima que la obra civil tomará el relevo al subsector residencial justo en 2009,
ejercicio en que se registrará el mayor ajuste en el sector residencial y para cuando se habrán
superado los parones de inversión en infraestructuras derivados de las elecciones.
Estancamiento de precios
En el capítulo del precio de los pisos, BBVA estima que la "gradual y acompasada
desaceleración" de oferta y demanda se traducirá en que la subida del 5,4% prevista para
cierre de 2007 se reduzca hasta un incremento del 1,4% o nulo en 2008, y se convierta en
posibles "descensos puntuales" en 2009.
Pese a los datos de su último informe de coyuntura inmobiliaria, BBVA valora "positivamente"
la situación de ajuste. "Tuvimos años de actividad insostenibles, el ajuste debía producirse
y hemos evitado el riesgo de que se produjera de forma más ordenada", subrayó Escrivá.
Por ello, criticó el "exceso de ruido y la desinformación" que rodean al sector,
sobre todo en cuanto a la restricción del crédito. "Seguirá creciendo a tasas razonables
y acompasadas respecto al volumen de actividad, a la demanda y al crecimiento de la economía",
garantizó.
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