No te aloques en Navidad
Aprende a ahorrar con tu "sentido común"
27/12/2007
Antes, durante y después de las Fiestas de Navidad. En nuestra casa, centros comerciales y desplazamientos
en vehículos. En todo momento y escenario, conviene mantener los gastos bajo control y ahorrar razonablemente,
para que las actividades navideñas no repercutan desmesuradamente en la economía doméstica ni el ascenso de
la denominada "cuesta de enero", se prolongue durante varios meses más.
Evita las deudas de Año Nuevo
Comidas, regalos, salidas, llamadas telefónicas, vacaciones, viajes. Durante las Fiestas de Navidad,
muchos deseos se ven realizados, los estómagos saciados, y los espíritus reconfortados.
Pero si no se presta una atención sostenida y consciente al dinero que se invierte en los dispendios
navideños, puede que después de efectuar el último brindis del año o de que los niños abran sus
regalos de Reyes, nos espere una realidad más cruda y menos festiva, de bolsillos adelgazados,
cuentas corrientes raquíticas, créditos excedidos y tarjetas bancarias agotadas.
Los expertos en consumo y economía familiar brindan sus mejores consejos para mantener los gastos
bajo control y no desbaratar en unos pocos días el presupuesto de buena parte del año, en una época
en la cual no sólo se gasta más sino que muchas de las cosas que adquirimos también cuestan más.
Lo primero, vacúnate contra la adicción a las compras: El período navideño es una "época de alto
riesgo" para los compradores compulsivos, que necesitan gastar su dinero en las tiendas para
calmar su ansia.
Hay una serie de síntomas clásicos de este tipo de conducta que conviene vigilar. El adicto a la
compra siente un gran placer con la adquisición pero muchas veces no utiliza los objetos que
adquiere sino que los acumula o pierde interés en ellos.
No quieren que les acompañen a comprar, para no tener testigo de su gasto, y no suelen
reconocer todas las compras que hacen.
Oscilan entre el sentimiento de culpa, por haber gastado en cosas innecesarias, la
compulsión por ir a las tiendas a comprar por comprar lo que sea, y la depresión, debido a
los perjuicios que les ocasionan sus gastos.
Si tú o alguien en tu familia presenta estos síntomas acude a un profesional, dado que es
imposible salir solo y sin ayuda de este problema psicológico que tiene algunos aspectos
similares a la ludopatía.
El período navideño es una "época de alto riesgo" para los compradores compulsivos,
que necesitan gastar su dinero en las tiendas para calmar su ansia.
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