Deja la tarjeta en casa...
Mejor en metálico que
por vía electrónica
27/12/2007
En la economía casi también se aplica aquello "de ojos que no ven...", aunque en este caso es el
"bolsillo" que no siente (¡pero sí que se resiente!).
Es preferible pagar las compras al contado, en lugar de con tarjeta u otros medios electrónicos
como internet o el teléfono. El llamado dinero plástico o virtual, da la falsa sensación de que
"en realidad" no se está gastando: anestesia la percepción del gasto.
En cambio, los billetes y monedas, aunque a veces son más "incómodos", permiten tener un mayor
control sobre las adquisiciones que se realizan y más conciencia de lo que se gasta.
¡Cuidado con el consumo emocional!: Evita ir de tiendas o a los centros comerciales los días en que
su tono anímico se encuentra demasiado alto, tendiendo a la euforia, o demasiado bajo, cercano a la
tristeza o el vacío, ya que en estas situaciones -que se ven respectivamente exacerbadas por el
ambiente festivo y por los "días fríos grises de otoño-invierno" se tiende a comprar pensando que
"de alguna forma ya lo pagaré" o para "a ver si así se me levanta el ánimo".
Tampoco conviene comprar cuando se tiene hambre, prisas o mucho cansancio: Dos situaciones que
también inducen a bajar la guardia al comprar. El estrés tampoco es un buen aliado: impulsa a
comprar cualquier cosa que se vea.
Compra con las ideas claras, y los nervios serenos: Lo ideal es acudir a comprar un día en el cual
te encuentres más tranquilo y equilibrado, con un estado mental y emocional claro para someter tus
adquisiciones y gastos a un juicio crítico.
Esto puede parecer difícil en medio de un ambiente de fiesta y una corriente publicitaria que
asocian la alegría y la diversión con los regalos y el consumo, pero es razonable si se piensa
en las consecuencias del gasto excesivo.
Sólo tienes que recordar cómo fue la cuesta de enero del año que está por finalizar. Si decides
reincidir en el error a conciencia, ¡disfruta y tira la casa por la ventana, pero después no
sufras ni te quejes, porque te lo has buscado!
Ve "en compañía" de otra persona y de una lista: Si vas acompañado de un amigo o familiar las
conversaciones e intercambios de opiniones sobre las cosas que vas a adquirir pueden ser
útiles para tomar una mejor decisión, hacer una buena compra y controlar mejor el gasto.
Otra buena forma de organizar las compras consiste en llevar una lista de todo lo que necesitas,
y respetarla, en lugar de decir "sabré lo que me haga falta cuando lo vea": una invitación casi
segura al descontrol.
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