La nueva Ley Hipotecaria llega al Congreso
Garantizará la independencia de las sociedades de tasación y reducirá las comisiones
La reforma habilita al ministro de Economía a aprobar una orden de transparencia
El PP se opone y argumenta que 'no es suficiente' para hacer frente al mercado
16/10/2007
El proyecto de la nueva Ley Hipotecaria llega al Congreso siete meses después de su aprobación por parte del Gobierno.
El texto nace con el objetivo de adaptar el marco regulatorio a los nuevos instrumentos y ampliar las posibilidades de
elección de entidades, con una oferta mayor de préstamos hipotecarios. El PP se opone y argumenta que "no es suficiente"
para hacer frente a las condiciones del mercado.
Entre las medidas más importantes de la ley, que se aplicará a los préstamos contratados a partir de su entrada en vigor,
se encuentra la reducción del 1% al 0,5% de la comisión máxima por cancelación anticipada de hipoteca o subrogación en
las firmadas a tipos de interés variable.
En las hipotecas suscritas a tipos de interés fijo, este porcentaje del 0,5% solo podrá aumentarse cuando la cancelación
anticipada o subrogación genere una ganancia de capital para el prestatario y una pérdida de capital para la entidad,
esto es, si los tipos de interés están por debajo del tipo al que se contrató la hipoteca.
En este caso, el porcentaje de la comisión que pueden aplicar las entidades financieras es libre, tal y como sucede ahora con
la cancelación anticipada en préstamos a tipos de interés fijo. Sin embargo, la entidad no podrá cobrar esta compensación
si la cancelación anticipada o subrogación le genera una ganancia y una consiguiente pérdida para el cliente, por ejemplo,
en un contexto como el actual de subida de tipos de interés.
Además, el proyecto de Ley amplía el concepto de novación de los préstamos y créditos hipotecarios, ya que la ampliación
del principal de la hipoteca también se considerará a partir de ahora novación, junto con la alteración de las condiciones
del tipo de interés inicialmente pactado o la alteración del plazo, del método o sistema de amortización. Según el Gobierno,
la ampliación de este concepto supone un "importante ahorro" de costes registrales y notariales.
La reforma de la Ley Hipotecaria habilita también al ministro de Economía y Hacienda a aprobar una orden de transparencia
con el objetivo de ampliar la información que deben dar las entidades de crédito a los tomadores de un préstamo hipotecario,
ofreciéndoles los riesgos reales, sin coste añadido, para que puedan comparar con más criterio entre los distintos productos
de diferentes entidades financieras.
Independencia de los tasadores
Otro de los principales objetivos del texto es garantizar la independencia de las sociedades de tasación y, para ello, el Gobierno
ha recogido en la citada norma un catálogo de infracciones muy graves, graves y leves, con sus correspondientes sanciones. En
este sentido, el texto contempla que el Gobierno pueda inhabilitar de forma definitiva a las sociedades de tasación que hayan
"faltado a la veracidad" en sus valoraciones de los inmuebles que posteriormente se utilizan como garantía de los préstamos
hipotecarios.
Esta práctica será considerada como una infracción "muy grave", que puede llevar aparejada la pérdida de homologación para prestar
los servicios de tasación, además de una multa económica por importe de hasta el 1% de los recursos propios de la entidad,
con un límite máximo de 300.000 euros.
El PP, en contra
El portavoz adjunto del PP en el Congreso, Vicente Martínez-Pujalte, lamentó que el proyecto de Ley por el que se modifica la Ley de
regulación del mercado hipotecario no suponga una medida "suficiente" para hacer frente a las actuales condiciones del mercado
hipotecario español. Martínez Pujalte afirmó que el proyecto de ley supone un "avance mínimo, sobre todo teniendo en cuenta
la que ha caído", aunque se mostró confiado en que será aprobada en su paso por la Comisión de Economía y Hacienda de la Cámara Baja.
"Estamos un momento muy complejo", aseguró Martínez Pujalte, quien resaltó la reducción en el número de préstamos para al adquisición
de una vivienda con respecto al año anterior y recalcó que hubiera preferido que el proyecto de ley hubiera suprimido muchos más
gastos de cancelación, de cambio de hipoteca, e incluso que facilitara la competencia" para que los ciudadanos puedan cambiar de
entidad financiera.
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Consejo al Consumidor:
"La nueva Ley Hipotecaria"
La nueva ley incide positivamente en los gastos inherentes tales como tasación, notaría, registro, gestoría y
por supuesto bancarios (los que más le preocupa al consumidor).
Se plantea reducir los gastos generados por
modificar las condiciones de hipoteca, ampliando el concepto de novación, subrogación y sin penalización por
cancelación anticipada, pero creo que esta ley se olvida del sobreendeudamiento asumido por las familias
españolas, la cultura consumista provocada por facilitar la concesión de créditos y por no haber aplicado
criterios de riesgo por parte de las entidades mucho más estrictos. Si a todo esto, le añadimos el déficit
de ingresos generado por unos sueldos en desacorde con el nivel de vida asumido, la explosión de todos
estos ingredientes es un cóctel difícil de paliar. Creo que toda reducción de gastos para el consumidor
es satisfactoria, pero no es una solución óptima a la crisis financiera generada por el abuso de
especulación y del mercado inmobiliario.
Las soluciones de óptimo, en este sentido pasa por alargar los plazos de devolución de la financiación;
la diferencia en cuotas hipotecarias con respecto a la anterioridad de la ley viene a ser de 10€ en
cada pago de cuota. La única posibilidad de rebajar la tensión en el sector financiero es negociando
plazos, dentro de lo posible por edad de los intervinientes en el préstamo.
Esto conllevará una
colaboración evidente, por parte de las entidades financieras, que tendrán que ser más flexibles y
comprensivas con los clientes; que a la postre, son los más perjudicados por la coyuntura que
estamos atravesando…
Patricia Layola
Analista Financiera
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