El FMI reduce en siete décimas el crecimiento
de la economía española para 2008
Debido a los efectos de la turbulencia en los mercados, y alertó de una posible "corrección"
en el mercado inmobiliario
18/10/2007
El FMI redujo hoy en siete décimas la previsión de crecimiento para España en 2008, que queda en el
2,7 por ciento, por los efectos de la turbulencia en los mercados, y alertó de una posible
"corrección" en el mercado inmobiliario.
El organismo ha reducido su pronóstico de crecimiento para toda Europa, que se ha visto
contagiada por los problemas en los mercados de crédito originados en el sector de la vivienda
de Estados Unidos. No obstante, España es el país que sufre el mayor recorte en términos absolutos.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya pronosticaba una desaceleración, pero el hundimiento de
las bolsas desde julio a septiembre y los problemas persistentes en algunos segmentos del mercado
agudizarán la ralentización económica en España.
Un 3,7% para este año
Según el Fondo, este año, España crecerá un 3,7 por ciento, una décima menos que lo previsto
en julio, explicó el organismo en su informe semestral "Perspectivas Económicas Mundiales",
divulgado hoy.
Este cálculo coincide con el del Gobierno español, que estima que el país terminará el
año con una expansión de "entre el 3,7 y el 3,8" por ciento.
No obstante, los pronósticos difieren para 2008, cuando el FMI prevé un crecimiento del
2,7 por ciento, mientras que el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de
Economía y Hacienda, Pedro Solbes, defiende un 3,3 por ciento.
Las cifras de los expertos del Fondo se filtraron a la prensa la semana pasada, después
de que presentaran un borrador de su informe a los 24 integrantes del Consejo Ejecutivo,
que representan a los países miembros.
Para la zona euro, el Fondo pronostica un crecimiento del 2,5 por ciento este año, una
décima menos que lo anticipado, y un 2,1 por ciento en 2008, cuatro décimas menos que
su cálculo anterior.
A juicio del organismo, con las turbulencias bursátiles de los últimos meses,
ha aumentado el riesgo de un posible descalabro en los mercados inmobiliarios
europeos. En España, Irlanda y Reino Unido, los precios y la inversión en bienes
raíces han subido incluso más que durante el "boom" en Estados Unidos.
El alza reciente de las tasas hipotecarias en Europa ya ha enfriado el sector y esa
tendencia probablemente se intensificará tras los problemas en los mercados financieros,
"particularmente si se reduce el crédito", según el Fondo. El organismo advirtió de que
"la sobrevaloración puede ser considerablemente mayor en algunos mercados europeos que
en Estados Unidos".
Entre ellos está el español y el Fondo alertó de que su mercado de bienes raíces
podría sufrir una "corrección", con una bajada rápida de la inversión residencial,
que reduciría el crecimiento económico del país.
El organismo, sin embargo, no se aventuró a decir si los precios continuarán su
ralentización actual, se estancarán o caerán, como ha ocurrido en Estados Unidos,
donde el FMI prevé retrocesos adicionales del 5 por ciento. Otro de los problemas
de los países que comparten el euro es la apreciación de su moneda, que encarece sus
exportaciones a terceros países.
España, vulnerable
España es especialmente vulnerable, en opinión del Fondo, junto con Portugal y
Francia, porque carece de competitividad suficiente para compensar ese efecto.
Y tampoco debería confiar en una eventual caída del euro. Según el organismo, la
moneda europea está en torno a su nivel correcto, en base a un análisis de
equilibrio a medio plazo, mientras que el dólar debería depreciarse aún más.
Además del efecto cambiario, Europa venderá menos productos a Estados Unidos, porque
el mayor consumidor del mundo crecerá sólo un 1,9 por ciento en 2008, nueve décimas
menos que lo previsto por el Fondo en julio.
Para España eso significará que el agujero del sector exterior seguirá abriéndose,
aunque a un ritmo menor que en años anteriores.
Pasará de un déficit por cuenta corriente del 8,6 por ciento equivalente al
Producto Interior Bruto (PIB) en 2006, a un 9,8 por ciento este año, y a un
10,2 por ciento, en 2008, según el Fondo.
Mientras, el Índice de Precios de Consumo (IPC) alcanzará el 2,5 por ciento este
año y el 2,8 por ciento en 2008.
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