La crisis hipotecaria se cobra la dimisión del presidente de la UBS
Marcel Ospel asegura que se va voluntariamente y será sustituido por el actual consejero general
La octava entidad financiera europea tendrá unas pérdidas de 7.740 millones en el primer trimestre
02/04/2008
Marcel Ospel, el banquero que llevó al banco suizo UBS al restringido club de las 10 entidades
financieras más poderosas del mundo, anunció ayer su retiro al tiempo que dio a conocer las
cuantiosas pérdidas en las que ha incurrido UBS como consecuencia de la operativa realizada
con las hipotecas subprime. Ospel se convierte en la víctima más sonada de una crisis
financiera que no solo ha afectado a EEUU.
Tras conocerse el impacto inicial de la crisis de créditos de alto riesgo sobre el que llegó
a ser el primer banco europeo, Ospel decidió mantenerse al frente del timón y, contrariando
a las numerosas voces que pedían su dimisión --incluso la del presidente suizo, Pascal Couchepin--
, anunció que pediría en la asamblea general del próximo 23 de abril la renovación de su mandato
por un año más.
Sin embargo, la sonrojante situación financiera del banco ha sido más fuerte que la voluntad de
Ospel de ser él quien sacara a la UBS de la crisis. Su sucesor será previsiblemente el consejero
general del banco Peter Kurer. "Mi voluntad de presentarme a la reelección para un año más se
basaba en mi deseo de sacar a la UBS de las actuales dificultades. Hemos trabajado muy duro
y hemos podido resolver los problemas más urgentes, colocando así las bases para el éxito a
largo plazo del banco", indicaba Ospel en un comunicado de despedida.
DECISIÓN PERSONAL Ospel aclaró que fue él mismo quien decidió dar el paso de irse en la noche
del lunes al martes. "He sido yo quien tomó la decisión", dijo, tras asegurar que deja uno de
los bancos "mejor capitalizados del mundo y bien posicionado en todas sus actividades".
Pese a tener fama de buen directivo en el mundo financiero, no ha conseguido ser un personaje
popular en su país. Por el contrario, el hecho de haber encabezado la lista de directivos
mejor pagados de Suiza --su remuneración anual se elevó a 26,6 millones de francos suizos
(unos 17,1 millones de euros) en el 2007-- despertó críticas de los ciudadanos y contribuyó
a atizar el debate sobre la necesidad de limitar los ingresos de los altos cargos de las
grandes compañías. Más ahora, cuando la crisis en el mercado inmobiliario de EEUU ha
sacudido los cimientos del banco, y le ha llevado a registrar pérdidas de 10.500 millones
de euros en los nueve meses que ya dura la crisis financiera.
NUEVA AMPLIACIÓN La entidad informó ayer de sus resultados preliminares para el primer
trimestre del año, en el que ha perdido 12.000 millones de francos (unos 7.740 millones
de euros), frente a los 3.275 millones de francos de beneficio del año anterior. El grupo
anunció que procederá a una nueva ampliación de capital. El banco ya procedió en febrero
a una primera capitalización de 13.000 millones de francos, de los que 11.000 millones
fueron financiados por el fondo soberano de Singapur, que se convirtió en el primer
accionista del grupo al controlar el 9% del capital. El resto fue financiado por un
inversor de Oriente Próximo que exige el anonimato.
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