Parón en la economía mundial
El FMI pronostica una "recesión suave" en EE UU, que se contagiará al resto de países por
la crisis financiera
10/04/2008
Si Estados Unidos tiene gripe, el resto estornuda. La teoría se puso en cuestión hace un año,
cuando se rebosaba de optimismo en el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la marcha de la
economía global, y en especial por la fuerza de los países emergentes. La crisis financiera
vuelve a poner de relieve, sin embargo, que el desacoplamiento no tuvo lugar y que la recesión
que prevé para EE UU arrastrará al resto, hasta el punto de que
el crecimiento mundial bajará
al 3,7% del PIB, frente al 4,9% de 2007, y no se descarta un escenario de contracción global.
El FMI optó por irse al extremo, con proyecciones más pesimistas de lo que esperan en general
los Gobiernos. "Las nuevas estimaciones son fruto de un análisis honesto de cómo vemos las
cosas este año. Sobre la base de lo que sabemos hoy, ésta es la mejor previsión que podemos
hacer", dijo el consejero económico del Fondo, Simon Johnson, que explicó que la desaceleración
está siendo especialmente "aguda" en las economías avanzadas, para las que augura un crecimiento
del 1,3%, la mitad que en 2007.
EE UU es la más afectada, hasta el punto de que el FMI habla de una "recesión suave" en
2008 por el estallido de la doble burbuja inmobiliaria y financiera. Es un escenario que
contempla la Reserva Federal (Fed) para el primer semestre. La previsión es que su economía
crezca un 0,5% en 2008, un punto por debajo a lo dicho en enero y lejos del 2,2% de 2007.
La actividad repuntará el año próximo, aunque no le da más de un 0,6% de crecimiento.
Pero los problemas no acaban ahí. El FMI dice, nueve meses después de aflorar los primeros
síntomas de la crisis, que las perturbaciones en el mercado de deuda "se propagaron rápida
e imprevisiblemente" por todo el sistema financiero.
La zona euro, que se declaraba al
margen, verá este año cómo su tasa de crecimiento bajará al 1,4%, frente al 2,6% de
2007. Son dos décimas menos de lo previsto en enero. Para 2009, será del 1,2%.
El motivo de este fuerte desajuste en los países avanzados es triple: los desbordamientos
comerciales, las tensiones financieras y un ciclo negativo de la vivienda en algunos países.
Japón se muestra más resistente que el resto. Mientras que el pilar del crecimiento mundial
sigue estando en los países en desarrollo o emergentes, que conservarán el dinamismo
gracias al impulso de Rusia, China, India o Brasil. Aun así, también se observan
correcciones, al crecer un 6,7% este año frente al 7,9% de 2007.
Simon Johnson afirma que la balanza global de riesgos se inclina claramente del lado
negativo y dijo que existe un 25% de posibilidades de que esa tasa de crecimiento pueda
caer por debajo del 3%, lo que para el FMI equivale a una recesión mundial. Se teme que
la crisis crediticia afecte a la demanda interna más aún, por su efecto combinado con
el alza de las materias primas y la energía.
Ante este panorama, el FMI explica que los bancos centrales tienen el reto de lograr
un difícil equilibrio al disipar los riesgos que pesan sobre el crecimiento y contener
el alza de precios en materias primas. Un repunte que no parece pasajero: el Banco
Mundial advirtió ayer de que el nivel de precios de los alimentos básicos puede
mantenerse alto al menos hasta 2015. La política monetaria es el primer muro de
contención. El FMI apoya la estrategia de reducción drástica de tipos de interés
en EE UU. Y en el caso de la zona euro, invita al BCE a que relaje la política
monetaria, incluso si la inflación es demasiado elevada.
El Fondo cree que la política fiscal debe ser una segunda línea de defensa.
Los países con las cuentas públicas saneadas pueden acudir temporalmente al
superávit para conseguir el respaldo que necesitan. Aunque precisa que debe
hacerse sin poner en peligro la consolidación fiscal a medio plazo y sin
descuidar la inflación.
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