El FMI prevé que España sea el país que antes se recupere de la crisis
El Fondo limita a dos años el efecto de las turbulencias económicas
14/04/2008
El Fondo Monetario Internacional (FMI) disparó todas las alarmas el pasado miércoles con su último
informe sobre el panorama económico. Sus expertos temen el impacto de la crisis desatada por las
hipotecas basura estadounidenses y esparcida a través de una catarata de activos financieros opacos,
cuya alta rentabilidad se apoyaba en la dudosa capacidad de pago de las familias más endeudadas.
España, con un horizonte aún más sombrío por la crisis inmobiliaria, será uno de los países más
afectados. El mal augurio para los dos próximos años relegó otra conclusión del FMI: el golpe
será duro, pero, de las grandes economías, la española será la que más pronto se recupere y
crecerá más del 3% en 2010.
Ningún país salió bien parado de la revisión del FMI, cuya asamblea anual se clausuró ayer
en Washington. Un cambio de pronóstico que no sólo revela el deterioro de la economía
mundial, sino también el escaso tino de los expertos al predecir la crisis. Los analistas
del Fondo pensaban en septiembre que el derrumbe de los títulos de deuda respaldados por
hipotecas subprime tendría un efecto "limitado". Pero los activos dudosos se habían colado
por todo el sistema financiero internacional y han puesto en evidencia su incapacidad
para calibrar el riesgo. Una ola de recelo inundó a inversores y bancos, y el maná de
dinero fácil que alimentó el crecimiento mundial se secó.
El Gobierno español rechazó ayer abiertamente las previsiones pesimistas del FMI sobre
la economía. Desplazado a Washington para asistir a la asamblea de este organismo,
el vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes, fue inusualmente tajante.
Las previsiones del Fondo (un 1,8% para 2008) "no se corresponden con la realidad
de la economía española".
El rechazo a los malos augurios del Fondo no es una excepción española. Las voces
críticas han llegado también de otros países europeos, que acusan al FMI de aplicar
a Europa una reducción automática en el crecimiento por los problemas de Estados
Unidos. Solbes no negó que sobre España "planean riesgos derivados de las turbulencias
financieras y la corrección del sector inmobiliario", pero aseguró que el sistema
financiero "está demostrando su solidez" y destacó "el margen de maniobra que da la
holgada situación de las finanzas públicas".
"Estamos más cerca de pronósticos más realistas como el del Banco de España", que
hace unos días situó el crecimiento de 2008 en el 2,4%. "Décima arriba o décima
abajo, es lo que está pasando", dijo Solbes en la sede del Banco Mundial y ante
un nutrido grupo de periodistas. "El ajuste en el sector inmobiliario está
llegando en la vivienda de segunda mano y en la segunda residencia, y por la vía
del mantenimiento de los precios, que con la inflación supone una caída de los
precios reales", añadió.
El último escrutinio del FMI baja mucho la nota a España. Entre las 20 primeras
economías del mundo, sólo Taiwan (pasaría de crecer un 5,7% en 2007 a un 3,4% este
año) encajaría una desaceleración más pronunciada. En el caso de la
economía
española, el nuevo vaticinio (del 3,8% de 2007 al 1,8% este año) la dejaría
con el crecimiento más débil desde la recesión de 1993. Pero tan brusco sería
el frenazo como rápida la aceleración: en 2009, el crecimiento del PIB rondaría
el 1,7% y en el último trimestre la actividad empezaría a dar señales de
franca mejoría, para situarse en el 3,1% en 2010 y cerca del 4% en 2013.
La tesis del Fondo coincide con la mantenida por el Ejecutivo, que cree que la
crisis durará dos años. Menos convencidos se muestran los expertos de los
servicios de estudios españoles, que creen improbable una recuperación tan
rápida.
Perfiles similares
La previsión de medio plazo, colgada en la página web del Fondo Monetario Internacional
(www.imf.org) poco después de publicar su informe para 2008 y 2009, dibuja también una
vertiginosa recuperación para otras economías que, como la española, ofrecen dos flancos
débiles a la crisis: un sector inmobiliario en ajuste, recalentado en años anteriores
por la inyección de dinero fácil, y un elevado endeudamiento exterior, crítico ahora
por la restricción de crédito mundial, que hace más difícil financiarlo.
Estados Unidos, que coquetea este año con la recesión y concentra el impacto de la crisis
de los mercados, crecería un 3,7% en 2011, pero su suerte empeoraría en los años siguientes:
un 3,5% para 2012 y un 3,2% para 2013. Irlanda, que sufre el primer parón tras dos décadas
de intensa expansión (su PIB pasaría de crecer un 5,3% en 2007 a un 1,8% este año),
recuperará tasas del 4% a partir de 2010. Y el Reino Unido transitará de un crecimiento
del 1,6% al 3,3% en apenas dos años.
Aunque la recuperación no será tan intensa como la de España, el conjunto de la
zona euro también comenzará a salir del bache a partir de 2010. Ese año, los países europeos
que comparten moneda avanzarán un 2,1%. A partir de ahí, las mejoras serán moderadas, hasta
situarse en el 2,4% durante 2012 y 2013.
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