Solbes pide a la banca que traslade las ayudas a 'pymes' y familias
El 90% de las entidades españolas ha solicitado los avales del Estado para emitir deuda nueva
previstos en el plan de apoyo al sector financiero
04/12/2008
El ministro de Economía, Pedro Solbes, lanzó ayer una seria advertencia a los primeros espadas del sector financiero:
el dinero de los planes de ayuda del Gobierno debe llegar a los hogares y empresas. El vicepresidente económico citó
ayer a los máximos directivos del BBVA, Santander, La Caixa y Caja Madrid, y de las asociaciones de banca (AEB) y
cajas de ahorro (CECA), y les instó a trasladar los recursos de las
ayudas públicas a familias y pequeñas y medianas
empresas (pymes).
Tras la reunión de unas dos horas en la sede del ministerio, Economía emitió un comunicado que se podía interpretar
como un dardo a la banca. En él se insta a trasladar "cuanto antes" estas ayudas a la economía real. El comunicado
despertó algunas suspicacias en el sector, al considerar que, en cierto modo, se le señala como responsable de la
falta de financiación. Fuentes del sector argumentan que "las entidades han elevado los créditos a empresas y
familias más de un 7% en el año, cuando la economía está en retroceso".
Otras fuentes del ámbito financiero añadieron: "Estamos conteniendo el riesgo, pero los proyectos viables no
tienen problemas de financiación". Incluso señalaron, sorprendidos, que la falta de crédito no se había tratado
en esos términos en la reunión.
Pero en Economía, dan otra versión. El objetivo de la reunión, convocada por sorpresa y con sólo dos días de
antelación, era hacer un seguimiento de las "importantes" ayudas públicas y responder a la inquietud en algunos
sectores económicos sobre el cierre del grifo del crédito, según fuentes del ministerio. El vicepresidente y
los banqueros hablaron también de los problemas que preocupan al sector, como el aumento de la morosidad.
Analizaron además la evolución de los avales sobre la emisión de deuda nueva, por importe de 200.000 millones
en dos años, y del fondo de adquisición de activos, de hasta 50.000 millones.
Precisamente, la primera subasta de este fondo el pasado 20 de noviembre despertó el malestar del ministerio
por su escasa acogida. El Tesoro no adjudicó ni la mitad de los fondos disponibles (2.115 millones de los
5.000 millones disponibles). Hoy comienza el plazo para presentar ofertas para la segunda subasta que se
celebrará el próximo 11 de diciembre y que contará con un fondo de 7.885 millones.
Pese a estos desencuentros, los asistentes a la reunión expresaron su disposición a "utilizar las ayudas para
lograr su objetivo que es mejorar la financiación de las operaciones solventes de las familias y empresas",
según reza el comunicado. En él se califican las medidas del Gobierno como "útiles para mejorar la oferta
de crédito en un contexto de desaceleración económica".
A la cita con Solbes acudieron el presidente del BBVA, Francisco González; el presidente de La Caixa, Isidre
Fainé; el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, y el vicepresidente del Santander, Matías Rodríguez
Inciarte. También estuvieron presentes los presidentes de la Asociación Española de Banca (AEB), Miguel
Martín, y de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Juan Ramón Quintás. Solbes estuvo
acompañado por el secretario de Estado de Economía, David Vegara. Es la tercera reunión de los banqueros
con representantes del Gobierno en menos de dos meses. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, ha recibido dos veces en Moncloa a los representantes del sector financiero desde que arreció
la crisis financiera a finales de septiembre.
Mientras, las ayudas siguen su curso. El plazo para solicitar los avales del Estado para la emisión de
deuda nueva concluyó ayer. Según Economía, el 90% de las entidades elegibles ha solicitado avales. Las
entidades que quisieran acceder a esta ayuda debían cumplir tres requisitos: tener la residencia en España,
tener al menos el uno por mil del mercado del crédito y haber realizado emisiones durante los últimos cinco
años. Por su parte, el consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, denunció desde Bruselas que algunos
bancos europeos reciben "vitaminas extra" a través de recapitalizaciones con fondos públicos gracias al
trato de favor que les otorgan sus Gobiernos con la excusa de la crisis, informa Ramón Muñoz. El
directivo pidió a la Comisión Europea (CE) que garantice las reglas del juego y tome medidas para
garantizar la igualdad de condiciones.
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