El FMI alerta a España del riesgo de años de estancamiento tras la recesión
El Fondo respalda las medidas del Gobierno, pero pide reformas profundas - El organismo calcula ahora que el PIB caerá, al menos, un 1% en 2009
11/12/2008
Para los economistas, pesadilla empieza por 'L'. Así, con mayúscula, es como simbolizan una
recesión intensa que da paso a un
estancamiento prolongado, un callejón al que países como Japón o Portugal llevan años sin encontrar la salida. En los gráficos,
con los que los expertos se encuentran más cómodos, eso equivale a una curva de crecimiento en forma de 'L'. Una situación a
la que el Fondo Monetario Internacional (FMI) cree que la economía española está abocada "si no hay reformas más profundas".
Porque lo que sí tienen claro los expertos del FMI es que, como poco, en
la economía española ha dado comienzo una recesión
intensa. "Los indicadores sugieren un duro final para 2008 y que la baja actividad continuará en 2009". Son las primeras
impresiones, publicadas ayer, de los economistas que han participado en la última misión del Fondo en España. Y cuantifican
su pesimismo: "La misión espera una caída de la producción de, al menos, un 1% en 2009".
Un vaticinio que da otra vuelta de tuerca a la sucesión de revisiones a la baja que ha realizado el FMI sobre el futuro
próximo de las economías avanzadas y, particularmente, de la española. En julio, preveía para España un crecimiento del
1,2% en 2009; en octubre, en un giro radical a sus estimaciones, anticipó un retroceso del 0,2%. Hace apenas un mes,
agravó la caída hasta el 0,7% y ahora la sitúa en el 1%, en línea con lo que prevén los principales servicios de estudios
españoles.
El Fondo envía cada año misiones de economistas a todos los países miembros para recabar opinión y datos de Gobiernos,
bancos centrales, patronal y sindicatos. Con esa información, el FMI dibuja un cuadro más detallado sobre cada país y
establece recomendaciones. Lo que difundió ayer el Fondo son conclusiones preliminares que sirven de base al informe
definitivo. El cuadro, por tanto, está incompleto, pero el tono es ya muy oscuro, y los consejos, contundentes.
Los expertos del FMI advierten que a la recesión de 2009 le podría suceder "en el medio plazo, una etapa prolongada de
crecimiento débil, en forma de 'L". Y que, como ha ocurrido en otras crisis de la economía española, vendrá acompañado
de "elevado desempleo". "Es probable que la recuperación sea tímida si la productividad sigue baja, la inflación por
encima del promedio europeo y las reformas, indecisas".
El Fondo recuerda que, a diferencia de crisis pasadas, España ya no puede devaluar la moneda para reactivar la economía.
"El elevado endeudamiento y la débil competitividad contribuyen a que el ajuste sea largo", afirman los expertos, que
sólo ven una salida: "Reformas que reduzcan costes y mejoren la productividad y la flexibilidad son claves".
Con ese diagnóstico, las soluciones caen del tradicional recetario del FMI como fruta madura. La reforma del mercado
laboral debe pasar por la eliminación de las cláusulas de revisión salarial, mayor flexibilidad en la relación entre
empresarios y empleados, y disminución de los costes de despidos para evitar la dualidad entre contratos temporales y
fijos. "El mayor coste de esta crisis lo pagan los trabajadores porque el mercado laboral no se está ajustando vía
precios, sino con más paro. España necesita extender una política de moderación salarial contundente para ganar
competitividad", insisten.
En el documento se aconseja además una adaptación ambiciosa de la directiva de servicios para eliminar barreras a la
competencia en varias actividades (comercio, colegios profesionales). Y también se aboga por una mayor liberalización
en los servicios ligados a infraestructuras (transporte o electricidad).
El FMI es muy crítico con el Gobierno por mantener incentivos fiscales a la compra de casas y subsidiar la construcción
de viviendas públicas. Cree que, tras el desplome inmobiliario, la mejor respuesta al exceso de oferta de viviendas es
una decidida política de subsidios al alquiler, que a juicio de los economistas del FMI, debería incluir la eliminación
de la renovación forzosa del alquiler durante cinco años.
El Fondo aplaude la respuesta del Gobierno ante la crisis, que considera "contundente y más temprana" que en otros
países avanzados. Y certifica que los bancos, gracias a la regulación del Banco de España, navegan con menos dificultades
en medio de las turbulencias financieras. Cree, además, que los planes de estímulo fiscal del Ejecutivo socialista
sirven para "reactivar temporalmente la demanda", aunque insta a vigilar que los 8.000 millones destinados ahora a
inversiones municipales se usen "en fines productivos".
Pero el Fondo vuelve a las advertencias: "Estas medidas no se han usado para acelerar las reformas estructurales". Y
reclama que cualquier nueva iniciativa refuerce esa estrategia a largo plazo. En caso contrario, añade, el riesgo de
un estancamiento económico se multiplica. Un escenario que pondrá muy difícil reconducir el déficit público (el FMI
augura un 5% del PIB para 2009), que se genera ahora para reactivar la economía. Y que dejaría sin margen de actuación
al Gobierno en poco tiempo. Con ese horizonte de desequilibrio presupuestario, el Fondo cree que el Ejecutivo acierta
al "resistirse a bajar los impuestos ahora".
El Gobierno acepta que el deterioro de la economía va en aumento, pero opone que habrá una recuperación consistente
cuando la recesión toque fondo. El vicepresidente económico, Pedro Solbes, reconoció el martes en el Congreso que sus
previsiones para 2009 -un crecimiento del 1%- "están desactualizadas". En unas jornadas de la Fundación Rafael del
Pino, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, opuso ayer, frente al temor del FMI, que habrá una recuperación
sólida "en un tiempo razonable".
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