Trichet dice que el crecimiento es “robusto”, pero
alerta de claros riesgos de ralentización
El presidente de la institución considera que la economía europea y los
mercados emergentes están resistiendo bien la crisis, aunque reconoce que existen muchas incertidumbres.
08/01/2008
Jean Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, aprovechó ayer su primera rueda
de prensa de 2008 para mantener un lenguaje duro ante las presiones inflacionistas de la eurozona,
pero reconoció que la crisis financiera ha sembrado serias dudas y riesgos en la economía.
De este modo, Trichet ofrece al mercado un mensaje más o menos equilibrado que permite a los
economistas mantener sus expectativas para la reunión del jueves: los tipos de interés se
quedarán en el 4%. En ese caso, el
euribor a doce meses, al que están referenciadas la mayoría
de hipotecas españolas, podrá seguir bajando. El indicador cerró ayer en el 4,656%, por debajo
del 4,885% del pasado 17 de diciembre, cuando tocó máximos de siete años.
Presiones
Tras la reunión de los banqueros centrales del G-10 en la sede del Banco Internacional de Pagos,
Trichet recordó ayer que el crecimiento económico de la eurozona sigue siendo “bastante robusto”,
que buena parte de las economías emergentes no parecen afectadas por la crisis y que las presiones
inflacionistas siguen al alza. El presidente de la institución admitió también que los riesgos para
el crecimiento son “claramente bajistas”, y que todavía no está claro el alcance del impacto de la
crisis financiera en la economía real. “Resumiendo nuestro análisis, no nos permitiremos ser
complacientes con la inflación, ni tampoco con la significativa corrección que están experimentando
los mercados”, aseguró Trichet.
¿La conclusión? El BCE sigue manteniendo un contundente lenguaje anti inflación a sabiendas de que tiene
las manos atadas para contrarrestarla, al menos hasta que se despejen las incógnitas sobre la crisis
financiera. La institución ha dejado claro que se sentiría más cómoda subiendo los tipos de interés
del 4% al 4,25%, y así borrar de un plumazo los riesgos inflacionistas.
En diciembre, la inflación de la eurozona se situó en el 3,1% interanual, bien por encima del objetivo
del BCE de “por debajo pero cerca del 2%”, y ayer mismo, el índice de precios de la producción (IPP)
de noviembre alcanzó el 4,1% interanual. A ello se suman los máximos históricos marcados por el petróleo
la semana pasada, cuando la referencia WTI superó por primera vez en la historia los 100 dólares.
Sin embargo, la crisis financiera originada en agosto por la creciente tasa de impagos de las hipotecas
de alto riesgo en EEUU, va a ralentizar el crecimiento de la eurozona y ha llenado el horizonte de nubarrones.
De tal modo que tanto la Fed como el Banco de Inglaterra ya han recortado el precio del dinero. Estas dudas
obligan al BCE a mantener la prudencia, ya que una subida de tipos podría acentuar el impacto de la crisis.
De momento, todos los economistas entrevistados por las agencias Reuters, Bloomberg y Thomson Financial
mantienen que el próximo jueves el BCE mantendrá los tipos en el 4%. Mirando algo más lejos, el consenso
de Reuters muestra que 36 de los 71 economistas entrevistados creen que los tipos finalizarán 2008 en el
4%; 27 esperan que éstos bajen; y tan sólo 8 que suban.
En medio del temporal
El BCE ya ha reducido sus previsiones de crecimiento económico para 2008. Tomando el punto medio de los rangos,
quedaría un incremento del PIB del 2% en 2008, en lugar del 2,3% anterior, y del 2,1% en 2009. La inflación,
en cambio, estaría en el 2,5% en 2008 y en el 1,8% en 2009. Si la crisis financiera se recrudece y recorta
todavía más el crecimiento de la eurozona, las tensiones inflacionistas deberían desaparecer, y el BCE tendrá
motivos para bajar tipos. Pero si el temporal amaina y la inflación amenaza con dispararse por encima del 2%
en 2009, la subida de tipos estará de nuevo sobre la mesa.
El interbancario se relaja lentamente
Pasado el efecto fin de año, las tensiones del
mercado interbancario siguen reduciéndose.
Ayer mismo, el euribor a tres meses cerró en el 4,616%, lejos del 4,957% del 12 de
diciembre, mientras que el tramo a doce meses finalizó en el 4,656%, por debajo del
4,885% del 17 de diciembre.
Aunque estos niveles son todavía anormales, Jean Claude Trichet, presidente del BCE, aseguró ayer que
la situación debería seguir normalizándose: “Tengo razones para creer que las acciones tomadas por las
instituciones permitirán aliviar progresivamente las tensiones”. Ayer el BCE aseguró que hoy inyectará
como mínimo 149.000 millones de euros en su operación semanal de financiación regular.
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