El gasto extra por el alza de la vida ya rebasa los 1.000 euros
La escalada del coste de la vida pasa factura al bolsillo familiar.
Alimentos, servicios básicos, vacaciones... la mayor parte de partidas sube durante este año. Las rebajas fiscales no compensan los incrementos.
09/01/2008
La inflación volverá a la “senda de la normalidad”, insiste el Gobierno, en primavera. Después de las
elecciones, más o menos. Aunque para entonces, la carrera alcista de los últimos meses ya se habrá
cobrado una víctima: el bolsillo de los consumidores.
Primero fueron los alimentos y los combustibles los que cerraron 2007 con una espectacular subida. Y,
ahora, es la factura de los alimentos, la vivienda y los servicios básicos, como el agua, la luz, el
transporte público o el gas, los que castigan en plena cuesta de enero la hucha familiar, donde comienza
a sonar el eco.
En concreto, la subida generalizada del coste de la vida pasará una elevada factura al gasto familiar
en 2008: más de 1.200 euros de media por persona, –ver gráfico adjunto–, un montante que supone más de
100 euros extra al mes. La cuenta puede subir aún más: no tiene en cuenta vicios como el tabaco–que
suma 85 euros anuales más– ni costes tan importantes como la hipoteca –espoleada por la subida de
los tipos de interés–. En este último caso, el pago no es de 1.200 euros, sino que se eleva a más
de 2.000 euros anuales, cifra que se queda en casi 1.500 cuando se vive de alquiler.
El cálculo, elaborado por EXPANSIÓN a partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y
el Gobierno, es, pese a que la cuantía supera por primera vez la barrera de los mil euros, más optimista
que los que se han publicado hasta el momento. La Unión de Consumidores de España calcula, por ejemplo,
que sólo la subida de los servicios básicos –electricidad (del 3,3%), agua (5% de media), gas natural
(4,9%) o el butano (5%)– sumarán ya por sí solos casi 1.000 euros extra a la lista de gastos del hogar,
sin tener en cuenta el coste de la cesta de la compra o de las vacaciones y la enseñanza.
Eso sí, en todos los casos, el pago más elevado del banco viene de la
hipoteca, a la que, según
datos del Banco de España, las familias destinan cerca de un 45% de sus ingresos anuales. La
subida del euribor en el último año, hasta el entorno del 4,79%, ha encarecido la hipoteca media
entre 70 y 80 euros al mes. Es decir, las familias que hayan actualizado su crédito a tipo
variable recientemente deberán desembolsar 2,5 euros más diarios para pagar la letra del piso.
El gas natural gana también 5 céntimos extra al día, y la electricidad, 3 céntimos. El recibo del agua también
sube de media 5%. Así, cada español (con un consumo medio de 17o litros diarios) desembolsará un céntimo más
al día. O, lo que es lo mismo, 3,65 euros por año. Llamar por teléfono sube, de media, un 2%, a lo que hay
que sumar un incremento similar de la cuota de abono. Y la bombona de butano, utilizada todavía por diez
millones de personas, se encarece 65 céntimos, hasta los 12,3 euros de media.
Quedarse en casa es más caro, pero salir a la calle ayuda todavía menos a ahorrar.
El paseo por el súper hace tiempo que castiga duramente al bolsillo: el litro de leche ha
subido un 30%; el kilo de pollo, un 11,4%; la fruta fresca, un 7,1%; el pan, un 14%, y la
docena de huevos, entre otros productos, un 9,7%. Sin tener en cuenta los incrementos más
elevados y calculando sólo un promedio de este grupo de productos, los alimentos han elevado
el pago en más de 600 euros anuales, 50 al mes.
Si el camino al súper es en transporte público, el billete sencillo (de un euro de media)
cuesta un 4% más, según los datos oficiales, si bien en algunas comunidades el incremento
sobrepasa el 10%. Es decir, la ida y vuelta sube una media de ocho céntimos. Si el trayecto es en
coche, el saldo tampoco mejora: llenar el depósito del vehículo (de 45 litros) se ha encarecido 6,75
euros para los motores diésel y 7,65 euros para los de gasolina.
El tiempo libre también sube de precio. El café, uno de los emblemas de la repercusión del euro
sobre el bolsillo, vuelve a subir otro 4,4% interanual, y ya cuesta cinco céntimos más de media,
hasta 1,2o euros. La caña de cerveza también gana cuatro céntimos (un 3,1%), para colocarse en
1,25 euros de media. Mientras, el vino sube un 4,2%.
Con toda esta lista, a los ciudadanos les sorprende el mensaje del Gobierno, que pide
asimilar mejor la moneda única. Porque si el euro de propina por cada café realmente
existe, la factura de los españoles seguirá creciendo durante este año.
Subidas reales de la fiscalidad
La fiscalidad no servirá como balón de oxígeno para el bolsillo de los españoles. El Gobierno ha decidido
actualizar sólo la tarifa y los mínimos exentos del IRPF con el objetivo del 2%, en vez de hacerlo con
la inflación que realmente se espera tener a cierre de 2007, que ha alcanzado el 4,3%.
Según un estudio realizado por José Félix Sanz, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y
miembro del Foro Independiente de Analistas Fiscales, y Desiderio Romero, profesor de la Universidad
Rey Juan Carlos, fruto de esta decisión oficial la factura de los españoles por el IRPF subirá en
2008 en 547 millones. “Hemos computado el coste que en 2008 tendría la insuficiente corrección de
la
inflación así como el coste acumulado para todo el periodo 2004 a 2008. Como se puede ver, el
coste adicional que generará la inflación a los españoles en 2008 será de 547 millones”, señala el
estudio.
El cómputo de los últimos cuatro años es llamativo ya que, en términos acumulados,
el pago extra se eleva hasta los 6.443 millones de subida real del IRPF durante el
periodo 2004 a 2008. “Tal cifra supone un exceso extra de recaudación y, al mismo
tiempo, una pérdida de poder adquisitivo”, dicen los autores. En el plano positivo,
sí que se congelan los tributos al alcohol, al tabaco y a los carburantes.
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