El Banco Central Europeo mantiene los tipos de interés en el 4%
La incertidumbre financiera ata de manos a la institución a pesar de los
riesgos inflacionistas
10/01/2008
Un mes después de su última reunión y con cambio de año incluido, el Banco Central Europeo ha mantenido
hoy el precio del dinero en el 4% ante la persistencia de los riesgos inflacionistas en la Zona Euro,
donde el IPC cerró el año con una subida del 3,1%, y el escaso margen de maniobra que le dejan las
incertidumbres financieras para actuar contra la previsible desaceleración de la economía del Viejo
Continente durante este 2008.
Tal y como preveían los analistas, el BCE ha mantenido las tasas a pesar de la insistencia de algunos
gobiernos de la UE, especialmente el francés, para que el instituto emisor reaccione al parón económico
e intervenga en la subida a máximos del euro frente al dólar.
En la decisión del máximo órgano ejecutivo de la institución han pesado más las turbulencias en los
mercados financieros y pese a que existen presiones inflacionistas por el encarecimiento de la
energía y algunos alimentos.
No obstante, los expertos han señalado que no hay duda de que el mensaje de su presidente,
Jean-Claude Trichet, será de fuerza y contundencia, destacando la actitud vigilante de la
institución ante el alza de precios y dejando la puerta abierta a un aumento en el futuro
de las condiciones de crédito en la zona euro. Una medida que en opinión de los expertos,
el BCE ya hubiera tomado en circunstancias normales.
En este sentido, Trichet ya anunció el pasado fin de semana que el BCE "está dispuesto a
contrarrestar los riesgos alcistas que pesan sobre la estabilidad de los precios". Un riesgo que
crece por momentos gracias al petróleo caro y a la carestía de los alimentos y después de que
la inflación cerrase 2007 en el 3,1% en la Unión Monetaria por encima del objetivo oficial, del
2%, su mayor nivel en seis años y medio.
Por otro lado, además de elevar el precio del dinero, el BCE ha mantenido en el 3% la facilidad
de depósito, que marca la remuneración del dinero, así como la facilidad marginal de crédito,
que establece el tipo al que presta dinero a los bancos europeos, y que queda situada en el 5%.
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