Bush reconoció que hay `preocupación'sobre la economía de su país
Fue durante su último discurso sobre el Estado de la Unión. El
mandatario se refirió, sin dar nuevas propuestas de envergadura, sobre la incertidumbre financiera
que atraviesa EEUU. Pidió por un TLC con Colombia para frenar a Chávez, y lanzó una dura advertencia
a Irán. También habló sobre Irak.
29/01/2008
El presidente de EE.UU., reconoció hoy en su último discurso sobre el Estado de la Unión que hay
"preocupación" sobre la economía de su país e instó al Congreso a aprobar rápidamente un paquete
de estímulo.
"La economía está en un período de incertidumbre", afirmó Bush, en un momento en el que Estados
Unidos se acerca al borde de una recesión. "En las cocinas de todo el país,
existe preocupación
sobre nuestro futuro económico", añadió.
La semana pasada, el Congreso de Estados Unidos llegó a un acuerdo con la Casa Blanca para
lanzar un paquete económico, que incluye reducción de impuestos para las familias de clase media.
La propuesta, de US$150.000 millones, fue anunciada por el el mandatario norteamericano antes
de concluir las negociaciones con los legisladores.
Sin embargo, pese al constante enfrentamiento entre el ejecutivo y el legislativo, se logró
rápidamente un acuerdo, lo que demuestra la preocupación de Washington por la profundización
de la crisis económica. Una crisis económica que hoy no tuvo en las palabras de Bush, la
respuesta que el mundo seguramente esperaba.
Frenar a Chávez
Antes, el presidente estadounidense llamó al Congreso a aprobar el TLC con Colombia para frenar
a los "proveedores de falso populismo", en una velada alusión al presidente venezolano, Hugo
Chávez, en su discurso sobre el 'Estado de la unión'.
"Si no logramos pasar el acuerdo (con Colombia), vamos a envalentonar a los proveedores
de falso populismo en nuestro continente", declaró el presidente en su probable último
discurso ante las dos cámaras reunidas del Congreso, controladas desde hace un año por
la oposición demócrata.
"Por lo tanto, debemos unirnos, aprobar dicho tratado y demostrar a nuestros vecinos en
la región que la democracia origina una vida mejor", añadió Bush, en un nuevo llamado a
los legisladores a aprobar el TLC con Colombia, así como los otros dos pendientes de
ratificación con Panamá y Corea del Sur.
Según uno de sus consejeros, el presidente, que dejará la Casa Blanca dentro de un año,
aludió con estas palabras a Chávez, máximo rival de Estados Unidos en la región y que
lanzó duras acusaciones contra su par colombiano Alvaro Uribe en las últimas semanas,
al que tildó de "triste peón del imperio".
"Estos acuerdos promueven los intereses estratégicos de Estados Unidos", insistió el
mandatario, en presencia de candidatos a la presidencia como la senadora Hillary Clinton,
quien ya adelantó que no aprobaría el acuerdo con Colombia.
Bush agradeció asimismo al Congreso por haber aprobado el TLC con Perú a principios de diciembre,
aunque subrayó que la ratificación de los otros tres "ofrecerán un mayor acceso a cerca de 100
millones de consumidores" para los productos estadounidenses.
Los demócratas condicionaron la ratificación del TLC con Colombia a que Uribe resuelva primero
el problema de los asesinatos de sindicalistas y aclare el 'escándalo de la parapolítica',
generado por la denuncia de nexos entre políticos oficialistas y grupos paramilitares de
extrema derecha.
Dura advertencia a Irán
Seguidamente se refirió al conflicto iraní. "Sepan esto: Estados Unidos hará frente a quienes
amenacen a nuestras tropas, defenderemos a nuestros aliados y protegeremos nuestros intereses
vitales en el Golfo Pérsico", dijo Bush durante el discurso a todo el país.
"Pongan fin a la opresión interna, pongan fin a su apoyo al terrorismo externo", indicó.
Irán asegura que su programa de desarrollo nuclear tiene como objetivo soberano aumentar su
suministro eléctrico, pero Estados Unidos y sus aliados afirman que el verdadero propósito
es la fabricación nuclear.
Washington también ha acusado a Teherán de brindar apoyo a los grupos insurgentes iraquíes.
"Irán está financiando y entrenando a los grupos militantes en Irak, apoyando a los terroristas
de Hizbolá en el Líbano y apoyando los esfuerzos de Hamas por sabotear la paz en la Tierra
Santa", dijo Bush.
El presidente de EE.UU. señaló que su advertencia no está dirigida al pueblo iraní del que,
dijo, su Gobierno respeta "sus tradiciones y su historia" y del que espera "ver el día en
que tenga libertad".
"Nuestro mensaje a los gobernantes iraníes es claro: suspendan de manera verificable su
enriquecimiento nuclear para que pueden comenzar las negociaciones", dijo.
Bush indicó que una vez que se produzca ese retorno a las negociaciones Irán podrá
volver a la comunidad internacional "con un historial limpio de intenciones nucleares".
A comienzos de este mes fuentes militares estadounidenses en Irak indicaron que tenían
pruebas de que la milicia iraquí estaba utilizando armas "fabricadas en Irán".
El general Peter Pace, jefe del estado mayor conjunto de las Fuerzas Armadas de EE.UU.,
señaló que desconocía si el Gobierno iraní estaba al tanto de la existencia de esas armas.
Según el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, las acusaciones de Washington son "excusas
para prolongar la permanencia" de las tropas estadounidenses en Irak.
La semana pasada el Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia, China y Estados Unidos
plantearon en las Naciones Unidas un proyecto de sanciones contra Irán por su
programa nuclear.
El texto de ese proyecto propone congelar los activos iraníes, así como medidas contra los
viajes de ciertos funcionarios iraníes y una vigilancia especial sobre todas las instituciones
bancarias de ese país.
Sobre Irak
Por último defendió la controvertida escalada de tropas en Irak que, según dijo, ha permitido lograr
"resultados inimaginables hace un año".
"Algunos pueden negar que el incremento de tropas está dando buenos resultados, pero entre los terroristas
no hay dudas. Al Qaeda está en retirada en Irak y este enemigo será derrotado", dijo Bush, en su discurso
ante las dos Cámaras del Congreso, que fue presenciado por algunos ex combatientes en el país árabe.
Bush se refería de esta manera a la oposición que generó entre las filas demócratas su decisión de
incrementar hace un año las tropas desplazadas de 132.000 a 168.000 soldados.
"Aunque el enemigo todavía es peligroso y queda trabajo por hacer, los aumentos de tropas de EE.UU.
y de Irak han logrado resultados que muy pocos se hubiesen imaginado hace un año", dijo.
Ahora, gracias a esta mayor presencia "el pueblo iraquí ha percibido rápidamente que ha ocurrido algo
espectacular. Quienes temían que EE.UU. se preparaba para abandonarles han visto a nuestras tropas
entrar en algunos sectores despejándolos de terroristas y quedándose para asegurar que el enemigo
no regrese".
Dijo, además, que ahora es posible el regreso escalonado y paulatino de las tropas, conforme se vayan
consolidando los éxitos obtenidos.
Advirtió de que una retirada precipitada podría ser peligrosa y provocar la desintegración de las
fuerzas iraquíes y el resurgir de la violencia.
De cara al resto de su mandato, que concluye el 20 de enero de 2008, Bush dijo que su objetivo
"es mantener y fortalecer los avances hechos en 2007, al tiempo que pasamos a la etapa siguiente
de nuestra estrategia", precisó.
"Las tropas estadounidenses están dejando de dirigir las operaciones para apoyar a las fuerzas
iraquíes y, eventualmente, ejercer una misión protectora", dijo, si bien reconoció que todavía
cabe esperar "combates difíciles".
Hoy mismo el Pentágono reveló que el Gobierno de Bush pedirá al Congreso 70.000 millones adicionales
para pagar los costes de las guerras en Irak y Afganistán para el próximo ejercicio fiscal.
Esta propuesta generará polémica entre la mayoría demócrata del Congreso, que todavía se resiste
a aprobar el incremento en el presupuesto bélico solicitado para el anterior ejercicio fiscal.
Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 el Congreso ha autorizado gastos bélicos por
importe de 691.000 millones de dólares, de los que unos 440.000 millones se han usado en Irak.
"Desde el 11 de septiembre -dijo Bush esta noche- hemos luchado contra los extremistas y los
terroristas. Seguiremos en la ofensiva, mantendremos la presión y aplicaremos la Justicia a
los enemigos de América".
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