Las críticas fuerzan al Banco de España a salir en defensa
del sector financiero
Quintás dice que las cajas no tienen problemas, aunque puede haber
tropiezos Quintás dice que las cajas no tienen problemas, aunque puede haber tropiezos
21/02/2008
Grado a grado, la temperatura del sector financiero ha ido subiendo. Primero fue la prensa
británica con artículos que anticipaban terribles problemas en la banca española por el estallido
de la burbuja inmobiliaria. También acusaron al sector de pedir mucho dinero al Banco Central
Europeo (BCE), incluso de estar subsidiados, ante la falta preocupante de liquidez. Estos
comentarios han encarecido la financiación del sector.
Pero el último giro de la válvula de la caldera lo dio ayer Eduardo Zaplana, el número tres del
PP, que dijo que algunas
entidades financieras tienen problemas.
El Banco de España ha decidido salir a la palestra para enfriar la situación. El director
general de supervisión, Javier Aríztegui, afirmó ayer que "las entidades españolas están
en una posición sólida para superar la actual coyuntura y no hay ninguna base para sembrar
una inquietud injustificada respecto a la salud del sector". Con esta declaración, el Banco
de España sale en defensa del sector, si bien algunas de las más importantes entidades
consideran que este paso no era necesario "porque si alguien está en problemas, lo que
debe hacer el supervisor es intervenirlo".
Fortaleza ante la crisis
Precisamente ayer la AEB salió a la palestra para ratificar las palabras del Banco de
España. Un portavoz de esta asociación aseguró que "la crisis crediticia es un fenómeno
externo y extraño a la banca española cuya solvencia no se ha visto afectada".
Aríztegui, en la clausura de una jornada sobre riesgos, comentó que
el sistema financiero
español "se encuentra en una posición de fortaleza para afrontar la actual situación de los
mercados internacionales, gracias a su holgada situación de liquidez, sus altos niveles de
rentabilidad, confortables ratios de solvencia y elevada cobertura de créditos dudosos".
El número uno de la supervisión bancaria aclaró otro punto clave al decir que había sido
"escaso" el impacto de la crisis subprime de Estados Unidos. "Las entidades españolas
han tenido una exposición prácticamente nula a las
hipotecas de alto riesgo, ya que no
se han desarrollado estos vehículos de inversión". Por último, lanzó otra contestación
a la prensa británica: la petición de dinero al BCE "ha sido absolutamente normal y
razonable, sin que pueda ser utilizado como argumento de una supuesta debilidad que
no existe".
De lo que no habló el Banco de España es de las consecuencias que puede tener la
crisis inmobiliaria en los balances de las entidades, que han realizado fuertes
préstamos a las empresas de este sector.
Unas horas antes de la intervención de Aríztegui, y en el mismo sitio (la sede de
la CECA) Juan Ramón Quintás, presidente de las cajas, lanzó un mensaje tan
contundente como el del supervisor. Quintás esperó al final de su conferencia
de prensa, en la que presentó los resultados de las cajas en 2007, pero cuando
abordó el tema más caliente lo hizo sin ambages. "No hay ninguna caja en
situación crítica ni delicada. Hay que tranquilizar a los clientes. Es verdad
que el futuro va a ser más incómodo y no descarto algún tropiezo, pero es una
barbaridad todas las intoxicaciones que se están diciendo sobre los problemas
de las cajas".
El presidente de las cajas dio su palabra de honor sobre la veracidad de esta
información. Aclaró que "tengo la total seguridad de que la situación es así
porque los directivos de las cajas me lo dirían si fuera diferente". En otro
momento afirmó que poseía "incluso más información que el Banco de España
sobre las cajas".
Quintás, preguntado por la situación de la Caja Castilla la Mancha (CCM),
lamentó el nivel de intoxicación "tan grande" que existe. Incluso pidió a
los medios de comunicación que colaboraran para impedir la propagación de
rumores y reconoció desconocer cuál era su origen.
Indirectamente reconoció que el sector estaba deseando que terminara el periodo
electoral que había colocado a las cajas en primera línea de fuego. "Tenemos
170 años de historia y hemos sobrevivido a guerras civiles, dictaduras y
monarquías. Malo será que no aguantemos hasta el 10 de marzo", ironizó.
"En esta situación lo mejor es tener calma franciscana", aconsejó al sector.
El presidente de la CECA presentó los resultados en 2007, con un beneficio neto
de 11.200 millones, un 19,2% más. "Estas cuentas no tienen ni siquiera un arañazo
de la crisis financiera, pero llegarán los impactos".
Reconoció que "el futuro será más difícil" por el aumento de la morosidad (que ha
subido 66%) y porque el negocio crecerá la mitad que este año. "Las cajas han
plegado sus velas porque si no, el tifón las derriba", justificó así Quintás las
provisiones voluntarias de 1.600 millones realizadas por el sector, que cuentan
con 20.000 millones de plusvalías latentes en Bolsa.
Dos visiones divergentes en el PP
- Zaplana: "Creo que [algunos bancos y cajas españoles] tienen dificultades,
sin duda". "Ni se acusa gratuitamente ni se dicen las cosas por decir", aunque
el portavoz parlamentario del PP rehúsa dar nombres: "No vamos por ahí buscando
un titular que mañana le complique la vida a una entidad financiera española".
"Todo lo dicho por el Partido Popular está en la prensa internacional y se
deduce de las propias comparecencias del gobernador del Banco de España".
"¿Por qué no sale el gobernador a defender claramente a las entidades
españolas? ¿Por qué no se compromete públicamente?", reclama.
- Rajoy: "La prensa internacional está poniendo en tela de juicio la
situación de determinadas entidades financieras españolas". "El Partido
Popular no acepta las críticas de los medios extranjeros", ya que "la
situación de dichas entidades es buena". Pese a esa afirmación, contraria
a la de Zaplana, Rajoy pide "claridad" al gobernador del Banco de España,
al que reprocha no haber dicho "nada desde el 12 de diciembre".
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