La estadística y los inmigrantes acuden en auxilio de los pensionistas
Las últimas proyecciones demográficas del INE muestran que la fecha en que
la Seguridad Social tendrá más gastos que ingresos se retrasa más allá del 2015
25/02/2008
El 2015 será 'el año de la bestia' para quienes calculan el futuro de las pensiones en España. Ese
año, se supone, por el envejecimiento de la población, habrá más gastos que ingresos y se tendrá
que echar mano del fondo de reserva, una hucha que sólo duraría un lustro. Pero quizá el año maldito
se atrase: las últimas proyecciones demográficas del INE muestran un 2015 mucho más optimista, por
la inmigración.
La actual situación económica no modifica el panorama, según el secretario de Estado de la Seguridad
Social, Octavio Granado, pues no sólo las proyecciones demográficas han variado: «Las previsiones
que realizamos el año 2005 se han visto desbordadas por el crecimiento del empleo y, aunque este
año vivamos un momento de desaceleración, el 2008 registrará más afiliados que los previstos
hace tres años». «De hecho, los dos primeros meses del 2008 hemos recaudado 1.165 millones
más que el mismo periodo del 2007, dato que confirma que la desaceleración, aunque sea
intensa, no debe exagerarse», añade.
El año 2015 como momento en que los ingresos pasarían a ser menores que los gastos es aún una
cifra oficial, figura en el último 'Informe de estrategia de España en Relación con el Futuro
del Sistema de Pensiones' presentado por nuestro país ante el Comité de Protección Social de
la UE, que deberá ser renovado antes de que finalice septiembre del 2008.
La Seguridad Social hizo sus previsiones basándose en las proyecciones demográficas a
largo plazo (hasta el 2060) que el INE elaboró en el 2005. Proyecciones que han sido
modificadas de modo importante este año. La razón es la infravaloración de la masiva
llegada de emigrantes ocurrida en la última década. Según fuentes del Instituto Nacional
de Estadística, este fenómeno ha sido tal que «nadie podía creérselo inicialmente».
Las proyecciones a corto plazo, 2007-2015 (quizá sean las únicas que vean la luz este
año y las proyecciones a largo tengan que esperar, según las mismas fuentes del INE),
estiman para el 2015 una población total en España de 49.844.737 personas. Añaden
2.726.205 personas, un 5,8% más, a las que se calculaba en el 2005.
El aumento es importante pero aún lo es más que los mayores crecimientos se
den en los tramos de edad productivos y el menor en el de los
pensionistas.
Con 65 años o más habrá entonces 8.527.686 personas, 44.454 más que en las
anteriores proyecciones.
Por el contrario, las personas en edad legal de trabajar, entre 16 y 64 años,
serán 33.055.839, frente a los 30.942.083 anteriores. Es decir, un 6,8% más.Y
el futuro adquiere mejor aspecto. El número de personas que no han llegado a
la edad legal para trabajar (de 0 a 15 años) crece en un 7,4%. De 7.693.217
pasa a 8.261.212 personas.
Equilibrio
A esta mejor perspectiva demográfica se une que el crecimiento real del PIB ha
sido mayor del previsto. También la afiliación a la
Seguridad Social. Lo destaca
Octavio Granado: «No es aventurado afirmar que el equilibrio del sistema puede
prolongarse más allá del 2015. Por ejemplo, la excelente situación
financiera
de la Seguridad Social, que cerró el 2007 con el mayor superávit alcanzado
hasta la fecha, 14.104,69 millones de euros, el 1,34% del PIB; a lo que se
añade la entrada en vigor desde el 1 de enero del 2008 de la reforma de
la Seguridad Social, que contempla un conjunto de medidas para asegurar
el futuro del sistema de pensiones, como los incentivos al alargamiento
voluntario de la vida laboral, se completa con un Fondo de Reserva que
se ha incrementado en esta legislatura desde los 15.000 a los 51.000
millones de euros».
Miguel Ángel García, director del Departamento Económico de Comisiones Obreras,
se felicita de la mejora de las perspectivas pero pide no bajar la guardia porque
«la existencia de un número cada vez mayor de jubilados es indudable».
Para garantizar el futuro de las pensiones CC. OO. propone pasar de 15 a 20 años el
periodo para el cálculo de la pensión. Un incremento que se haría «de forma progresiva,
para que no perjudique a los afectados. Que una parte de los efectos sea absorbida por
los aumentos de productividad». Además propone «potenciar el concepto de jubilación
flexible; es decir que quien se jubila antes cobre menos durante más años y quien
se jubila después cobre más durante menos tiempo».
UGT no quiere más reformas ahora, dice su secretario de Empleo y Protección Social,
Jesús Pérez: «Yo no estaría dispuesto a nuevas reformas hasta ver cómo funciona las
que hemos hecho», con medidas como el incremento del periodo de carencia para
acceder a la prestación de jubilación contributiva
Y pone el acento en el enfoque del problema: «La Seguridad Social no puede entrar
en déficit; si lo hace, es que está en déficit el Estado. La Constitución garantiza
las pensiones y el Estado tendría que intervenir». Antes que rebajar prestaciones
para gastar menos, UGT propone, «incrementar las cotizaciones o los impuestos.
En Francia hay la contribución social generalizada, una especie de impuesto
que va para las pensiones». «Tendría gracia, recortar las pensiones cuando estamos
a ocho puntos del gasto social medio de la unión europea y en gasto de pensiones
a tres puntos», concluye Pérez.
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