La crisis financiera contagia a los fondos y al capital de alto riesgo
Seis entidades, entre ellas Carlyle y Blackstone, anuncian dificultades
11/03/2008
La metástasis se extiende. La crisis financiera que empezó en verano con las llamadas
hipotecas
basura de EE UU sigue desplegándose a pesar de los esfuerzos de las grandes economías por limitar
sus efectos con bajadas de tipos, inyecciones de liquidez y rebajas fiscales. No es suficiente.
La lista de damnificados no deja de aumentar. Todo empezó en la banca, que lleva ya más de medio
año de locura. Las aseguradoras de activos basados en esas
hipotecas y las Bolsas se han visto
muy afectadas. Era cuestión de tiempo que los problemas contaminaran a los productos financieros
más exitosos de los últimos años. Ese momento ha llegado:
la crisis empieza a llamar a la puerta
del capital riesgo y los hedge funds (fondos de alto riesgo).
Arrastrados por las dificultades del sector bancario, en las tres últimas semanas al menos
seis hedge funds -que gestionan un total de 5.400 millones de dólares (3.520 millones de
euros)- se han visto forzados a vender activos que compraron a crédito, informa Bloomberg.
La razón: los bancos que les prestaron dinero les piden ahora más garantías o encarecen la
financiación para proteger sus deteriorados balances. Como no hay liquidez para responder
a esa demanda, los hedge funds se ven obligados a vender activos. Eso realimenta las caídas
de precios en los mercados y perjudica aún más a los bancos, en una espiral de difícil
solución.
Con el capital riesgo sucede otro tanto. El grupo Carlyle reconoció ayer que está en
conversaciones con varios bancos acreedores para llegar a un acuerdo que le permita
afrontar los más de 260 millones de euros en avisos de impagos registrados la semana
pasada. Carlyle, uno de los grandes de este sector, admite la "imprudencia" de una de
sus divisiones especializada en productos hipotecarios, que se endeudó para comprar
activos que se han visto manchados por las hipotecas basura estadounidenses.
Desplome
También Blackstone anunció que sus resultados se han visto muy afectados por la crisis:
el beneficio cayó el 89% en el último trimestre y pasó de 525 a 57 millones. "El desplome
de los mercados de
crédito" fue la principal causa de ese deterioro, según la compañía.
A la dificultad para realizar nuevas operaciones por la falta de liquidez -que impide
las tradicionales operaciones del capital riesgo, basadas en adquirir empresas y
hacerlas crecer para después vender a un precio mayor- se añade una inversión ruinosa
en una aseguradora, muy contaminada por la crisis. Las acciones de Blackstone
protagonizan una caída del 55% desde su multimillonaria salida a Bolsa, en 2007.
Los hedge funds y el capital riesgo tienen cosas en común. Son especulativos -aunque los
segundos invierten a más largo plazo-, utilizan mucha deuda para sus inversiones y
apenas rinden cuentas al mercado, a diferencia de las firmas que operan en Bolsa.
Guillermo de la Dehesa, presidente del Centre for Economic Policy Research, aseguró
que tanto el capital riesgo como los fondos de alto riesgo "están menos regulados
que los bancos y otros activos financieros y eso les ha dado más margen de maniobra.
Pero es evidente que la crisis se ha extendido y ha empezado a afectar a los que
estaban excesivamente endeudados".
"Las
hipotecas subprime arrastran al sector financiero porque la banca está cada
vez más nerviosa. Pero no hay que olvidar que hay unos 10.000 hedge funds en el
mundo y sólo unos pocos con problemas, y lo mismo ocurre con los fondos de
capital riesgo", añade De la Dehesa.
Los expertos aseguran que los problemas tienen su origen en la banca, en especial
la banca de inversión internacional, que a raíz de las
hipotecas tóxicas se ha
visto obligada a declarar enormes pérdidas y a ampliar capital para dar entrada
a nuevos socios, como los fondos soberanos. Cuando ya parecían superadas, las
tensiones de liquidez han obligado a EE UU a anunciar nuevas inyecciones de
dinero. Los indicadores de riesgo repuntan. "Se trata de una segunda o
incluso una tercera oleada de la crisis, que llega hasta instituciones
y productos financieros que parecían a salvo", indicó José Luis Alzola,
jefe de análisis de Citigroup en Londres.
"Los máximos candidatos para tener problemas son las entidades más endeudadas",
dijo Alzola. En esa categoría se incluyen tanto el capital riesgo como los
hedge funds, que en los últimos años han protagonizado un fenomenal empuje
con una elevada deuda. La fiesta toca a su fin.
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