Los impagos en el comercio tocan techo en plena caída del consumo privado
La economía ha pisado el freno y la crisis en la que se ha instalado Estados Unidos genera incertidumbres
en esta parte del Atlántico. Sobre todo, en los consumidores, que además de cortar el grifo del gasto
encuentran más problemas a la hora de pagar.
19/03/2008
El número de efectos (cheques y pagarés) de comercio impagados volvió ha crecer en enero un 3,9%, hasta
sumar más de 515.950. Así, el volumen de deudas vencidas e impagadas en el comercio ascendió a 1.428
millones de euros, un 48% más que hace un año y su nivel más alto desde 2002 –fecha en la que el INE
comenzó a elaborar esta estadística–.
La tormenta financiera ha enfriado también el espíritu empresarial. La creación de sociedades cayó
en enero un 21,29% en enero, hasta las 11.719. Mientras que el número de sociedades disueltas
aumentó un 42,5%, hasta las 2.484, según el INE.
El cambio de ciclo está en proceso y la economía suma más síntomas de agotamiento.
El deterioro
de la morosidad en el comercio coincide con un importante recorte del consumo en los últimos meses.
En diciembre, el volumen de ventas de los establecimientos minoristas cayó por primera vez en plena
campaña navideña. Y en enero, a pesar de las rebajas, España sufrió el mayor retroceso del consumo
de toda Europa (2,4%), según datos de Eurostat.
El parón del consumo ha reducido un 6% la afluencia de clientes a los grandes centros comerciales,
según el índice de Footfall. Y, también provocó en enero el cierre de 4.000 pequeños
establecimientos regentados por autónomos, según datos de la Seguridad Social.
El resultado se ha trasladado al empleo: el número de asalariados en el sector se ha reducido
en 70.000 personas respecto a 2007 –ver EXPANSIÓN del 23 de febrero–.
La brusca caída de la matriculación de vehículos (7,8% en los dos primeros meses del años),
el retroceso de la compra-venta de inmuebles (más de un 20% en el últimos trimestre del año)
o la atonía en la que se han instalado otros sectores como el de la industria (la producción
se ha frenado en los últimos meses) advierten de que el bache no será puntual.
Los problemas de morosidad en España siguen siendo relativamente bajos, en comparació con
otros países europeos. Además, venían de una situación extraordinariamente buena. Pero la
tendencia reciente claramente indica que va a empeorar en los próximos meses. El número
de insolvencias empresariales ya creció un 15% en 2007, su nivel más alto en cinco años.
Los actuales problemas del sistema financiero pueden elevar hasta un 15% la morosidad de las
empresas españolas en 2008, según Intrum Justitia. Este retraso de los pagos puede afectar
a la liquidez de nueve de cada diez compañías e, incluso, comprometer la viabilidad de un
20% de las sociedades, sostiene esta entidad de gestión de crédito.
El Banco de España advierte de que se va a producir “un endurecimiento de las
condiciones de crédito” que “repercutirá en mayor medida sobre la obtención de
fondos de las familias y las empresas”.
De momento, las familias han preferido cerrar el grifo del consumo hasta que amaine el
temporal. Sobre todo, porque su situación financiera no acepta, en algunos casos, muchas
más alegrías. La deuda de los hogares sobrepasa el 13o% de la renta bruta disponible y el
ahorro se sitúa en mínimos históricos, según el Banco de España.
Los precios siguen escalando, pese al descenso del consumo
La cuenta de la cesta de la compra no para de sumar números. En febrero, los precios escalaron
otra décima, hasta el 4,4%, su nivel más alto en trece años. Uno de los factores que ha
explicado en los últimos años la fuerte subida de la
inflación
ha sido el dinamismo del
consumo. Pero ahora, los precios han seguido subiendo a máximos mientras las familias
recortaban el gasto. El encarecimiento del petróleo explica parte del desajuste.
La dependencia energética de España está muy por encima de la media Europea, lo que le
hace más vulnerable al crudo. No obstante, los expertos creen que puede haber otro
factor en la formación de los precios, que esté compensando la bajada del consumo.
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