La banca española vuelve al ladrillo para evitar que se dispare la morosidad
Las entidades rearman sus antiguas filiales inmobiliarias y compran activos
06/10/2008
La banca reconstruye su negocio inmobiliario sobre las cenizas de la crisis. Y no siempre por gusto. La deriva
de las empresas del ladrillo ha forzado a las entidades financieras a inyectar dinero en el sector para adquirir
activos, cancelar deuda y evitar que se dispare la morosidad. No en vano, casi un tercio del crédito concedido
por la banca española está destinado a actividades inmobiliarias. Las empresas del sector deben 313.176 millones
de euros. Algunas entidades como Banc Sabadell o La Caixa vuelven a armar sus brazos inmobiliarios; otras, como
Banesto, crean sociedades junto a promotoras, y la mayoría, como el Santander o Banco Popular, van comprando
inmuebles.
La mayor inyección de capital en el sector la ha realizado Banco Santander, que en el primer semestre destinó
1.200 millones de euros a la adquisición de inmuebles. Fuentes de la entidad explican que se trata de una
estrategia ya prevista para rebajar el riesgo de morosidad. Antes de que una empresa deba pedir el concurso
de acreedores, sostienen, el banco prefiere quedarse con activos y dar un respiro a la tesorería de la
empresa. "No es un asunto que nos tenga en vilo", afirman, puesto que el crédito al promotor en su
balance es menor al 7%.
No todos corren la misma suerte. El director de gestión de patrimonios de Ahorro Corporación, Josep Prats,
estima que el volumen de préstamos a inmobiliarias está entre el 15% y el 20% del volumen total de créditos
concedidos. "Hay alrededor de 1,5 y 2 millones de pisos sin vender, la mitad en manos de inversores y la
otra, de promotores. Una oferta muy difícil de digerir. Cuando una inmobiliaria acude al banco, la
entidad puede refinanciarlo todo, pero en no pocas ocasiones opta por quedarse activos que rentarán
al 0% hasta que se deshaga de ellos", afirma.
La inmobiliaria Fbex, por ejemplo, que espera firmar en breve la refinanciación de 600 de los
cerca de 1.500 millones que debe, ha ido soltando lastre. Banco Santander se hizo con un edificio
que tenía en el centro de Barcelona por unos 30 millones, según el sector. Caixa Catalunya también
admite haber adquirido activos de la empresa. Habitat, otra vez pendiente de una refinanciación, es
otra de las que han ido vendiendo suelo.
También Banco Popular y Banc Sabadell han adquirido activos, en este caso por más de 300 millones de
euros. El Sabadell incluso está reconstruyendo parte de la estructura de su antigua filial inmobiliaria
Landcape, que vendió a Astroc. Fuentes del banco explican que a raíz de la crisis la entidad deberá
ejecutar activos inmobiliarios. "No es lo mismo que nos entre un piso o un solar, que es mucho más
complejo. No nos interesa ejecutar algo de lo que no podremos deshacernos", afirman estas fuentes.
La entidad ha recuperado al antiguo director general de Landscape, Salvador Grané, y están buscando
un nombre para la nueva sociedad.
Banesto ha constituido una joint venture con Reyal Urbis. El banco se valdrá de la nueva sociedad,
Promodomus, para usar sus recursos y echar una mano a la promotora, que cerró el primer semestre
con unas pérdidas de 331,75 millones de euros. La ayuda de Banesto es de 312 millones, con posibilidad
de que aumente en 69 millones más. La Caixa, en cambio, ha decidido reforzar su filial Servihabitat
con una ampliación de capital de 500 millones. La Caixa y el Popular son dos de las entidades que
tomaron las riendas de Colonial tras la salida de Luis Portillo.
El consejero delegado de la consultora Irea, Mikel Echavarren, asegura que las estructuras
inmobiliarias de la banca parten de cero. "No tienen todavía suficiente músculo para la gestión,
aunque algunos no tienen prisa porque tratan de ir acumulando para vender activos en bloque
cuando el ciclo sea más alto", afirma. Echavarren recuerda que la llegada de activos no está
haciendo más que empezar.
Echavarren duda de que estas operaciones tengan como objeto ayudar a las inmobiliarias, y advierte
de que la compra de gangas no está exenta de riesgo.
"Saldrá bien si la empresa es viable. Si no, se exponen a que un juez diga que la venta por parte
de la promotora ha ido en contra de los intereses de los acreedores y decida anularla", dice..
La compra de activos también está paliando la restricción crediticia al promotor. Un directivo de un
banco explica que "cada vez está más extendida" la práctica de comprar suelo o inmuebles en vez de
dar un préstamo. "Si un empresario viene pidiendo 20 millones de euros y no se los podemos dar,
siempre que sea de confianza, podemos comprarle un solar bueno a precio razonable y olvidarnos
del crédito. Yo lo prefiero", afirma.
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