Trichet anuncia por sorpresa una posible bajada de tipos en 10 días
El presidente del BCE justifica el cambio por el control de la inflación
Los expertos esperan un descenso de medio punto, hasta el 3,25%
28/10/2008
Se acabó la ortodoxia. Aunque en agosto el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet,
sostenía que no había que bajar los tipos porque había que vigilar la inflación. Incluso no lo hizo en la
reunión del 2 de octubre, algo que provocó la queja del sector, para apuntarse a un recorte sorpresa seis
días después, hasta dejarlos en el 3,75%. Fue el primer descenso en cinco años.
Ahora es un convencido radical de la bonanza de esta medida, con el argumento de que las expectativas de
inflación están bajo control. La caída del petróleo, el riesgo de recesión y, sobre todo, los sustos que
están dando los mercados con descensos de vértigo, le han hecho cambiar de actitud. El máximo responsable
del BCE advirtió de que las perspectivas de crecimiento económico en la zona euro a medio plazo "no
ofrecen un panorama muy positivo" y añadió que espera que siga habiendo un periodo de turbulencias
financieras "absolutamente intenso". No obstante, aclaró, Trichet cree que no ha cometido errores
en los 14 meses de crisis financiera.
Ayer, durante su visita a Madrid, Trichet se saltó la norma (hasta ahora sagrada) de hablar de la evolución
futura de los tipos de interés. "Considero posible que el Consejo de Gobierno rebaje una vez más los tipos
de interés en su próxima reunión del 6 de noviembre. No es una certeza. Es una posibilidad".
Un rumor indisimulado de comentarios se apoderó del salón del hotel madrileño donde tenía lugar el almuerzo,
organizado por KPMG y Europa Press. Banqueros y presidentes de empresas no ocultaron su sorpresa. Por
primera vez, el presidente del BCE anunciaba la evolución de los tipos fuera de la sede de Francfort.
Incluso se atrevió a aventurar que esperaba que la inflación se situará "en el entorno del 2% al final
de 2009", otro avance novedoso. El vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, le comentó, en una
posterior reunión, su satisfacción por la posible bajada. "Sería una buena noticia para Europa y
España".
Trichet continuó su discurso pidiendo a los agentes económicos que mantuvieran "la fe y la confianza en
los tipos a futuro" aunque, posteriormente, no quiso precisar cuánto bajarían. Sin embargo, los mercados
reaccionaron con rapidez y apostaron por un descenso de medio punto, hasta el 3,25%. "Las expectativas
son unánimes: los mercados creen que los tipos bajarán medio punto", según David Cano, de Analistas
Financieros Internacionales. Roberto Ruiz Scholtes, director de Estrategia de UBS, apostó por descensos
consecutivos hasta el 2,5% en junio de 2009.
Al margen de los tipos, el presidente de la autoridad monetaria criticó duramente a España por
tener los salarios indiciados a la inflación y por la escasa competitividad. Entre los oyentes,
atento, estaba David Vegara, secretario de Estado de Economía, además del gobernador del Banco
de España.
La crisis, según Trichet, provocará fusiones bancarias, "algo normal en un periodo como el actual",
porque las reestructuraciones industriales son habituales en una economía de mercado. Sin embargo,
preguntado por la concentración de cajas de ahorros, Trichet esquivó el asunto y se lo pasó al
gobernador "porque no conozco la materia". A continuación pidió que "no se alteraran las normas
de competencia en Europa", con las ayudas de los Gobiernos, algo que agradaría a Francisco
González, presidente del BBVA y Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente del Santander,
presentes en el almuerzo.
Ante los que reclaman un único regulador europeo, Trichet dijo que era mejor elevar la coordinación
entre autoridades, "que ya se está haciendo".
Los mensajes de Trichet
- Se pueden bajar los tipos el 6 de noviembre porque la inflación está cayendo. En 2009, el BCE cree
que podría estar situada en el 2%.
- Los mercados (y el Euríbor) mejorarán cuando se asimile que el BCE ofrece dinero ilimitado de
uno a seis meses a tipo fijo.
- El BCE no ha cometido errores en esta crisis.
- Habrá fusiones bancarias como en todas las crisis anteriores. Sobre las cajas españolas, no opina
porque no conoce el tema con profundidad.
- No hay que alterar el marco de competencia entre entidades.
- El gran problema económico de la UE, y de España sobre todo, es la falta de competitividad.
Hay que invertir más en I+D.
- Los salarios no deben ligarse a la inflación, como hace España, uno de los peores países de
la UE en este capítulo.
- No hay un único culpable de la crisis: hay que repensar todo sin buscar chivos expiatorios,
como los supervisores, las agencias de rating o los Gobiernos. En su opinión, lo fundamental
es buscar más transparencia y evitar la visión de corto plazo que domina el mundo financiero.
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