Los bancos centrales se movilizan para tranquilizar los mercados
El BCE y el Banco de Inglaterra inyectan liquidez
EE UU anuncia medidas para quitar presión a la banca
El FMI reconoce que lo peor no ha pasado
16/09/2008
Esta vez no hubo domingo de resurrección para la banca, y por tanto sí lunes de pasión en los mercados.
La Reserva Federal (Fed, el banco central estadounidense) da un giro a su estrategia: no va a hacer ya
todo lo posible para salvar a todas las entidades financieras, por muy grandes que éstas sean.
La Fed parecía abonada a los salvamentos bancarios en fin de semana. Rescató a Bear Stearns en marzo
y a las grandes hipotecarias norteamericanas hace una semana para evitar males mayores.
Pero el domingo dejó caer a Lehman Brothers, y abre así un capítulo de la crisis financiera. Ante el
nerviosismo de los mercados por ese cambio inesperado de guión, los bancos centrales de todo el mundo
reaccionaron ayer con el anuncio de una dosis adicional de inyecciones de liquidez y nuevas medidas
para reducir la presión sobre la banca.
La Fed, el BCE y el Banco de Inglaterra lideraron un paquete de medidas para tranquilizar las Bolsas,
con el aviso de que extremaran la vigilancia sobre los mercados. El Banco Central Europeo inyectó
30.000 millones adicionales y explicó que seguirá "de cerca" las condiciones monetarias. El Banco
de Inglaterra hizo lo mismo: 6.310 millones más la advertencia de que llevará a cabo "las acciones
necesarias" si las cosas empeoran.
Ésa es la estrategia común de los supervisores bancarios en Europa, en EE UU y en Asia ante
la sacudida que supone la multimillonaria quiebra de Lehman.
La Fed se anticipó el domingo al previsible desplome de los mercados con medidas para relajar las
condiciones de acceso a la liquidez de la banca: aceptará incluso acciones a cambio de los fondos
necesarios para que los bancos no sucumban por falta de liquidez. El problema, según los expertos,
es que ésa es poco más o menos la política seguida desde que se desató la crisis de las hipotecas
locas, el pasado verano. Centenares de miles de millones después, las inyecciones de liquidez no
han conseguido evitar que la banca siga sufriendo.
Los bancos centrales mantienen intubado al sector financiero ante la falta de liquidez, y no
dejan de engrasar el sistema con préstamos a corto plazo a cambio de activos contaminados por
el huracán subprime. Pese al recrudecimiento de la crisis, el BCE no se salió ayer de ese
camino, que le ha llevado incluso a tomar medidas en sentido contrario, como subir los tipos
de interés (del 4% al 4,25% en julio) y restringir las normas de acceso a la liquidez hace
unas semanas. "El BCE está preparado para contribuir a unas condiciones ordenadas en el
mercado de dinero", se limitó a comunicar la institución con sede en Francfort ante la
tensión en los tipos de interés a corto plazo, que subieron debido a la quiebra de Lehman.
Lejos de las respuestas más heterodoxas de EE UU, el BCE sigue concentrado en controlar la
inflación, lo que le ha granjeado duras críticas por parte de destacados expertos y
políticos de la eurozona. El economista belga Paul de Grauwe aseguró ayer a este diario
que la reacción del eurobanco "es insuficiente". "Debe reducir los tipos de interés
urgentemente: los riesgos sobre la inflación son cosa del pasado, las condiciones
de crédito son cada vez más severas y con el precio del dinero actual el euro corre
el riesgo de volver a apreciarse", argumentó.
Eso es lo que hacen ya varios países. China anunció ayer un recorte de tipos para
evitar que la economía -que crece en torno al 8%- se enfríe. Australia ha acometido
también una rebaja del precio del dinero. Y frente al repunte de julio en la zona
euro, la Reserva Federal ha reducido los tipos del 5,25% al 2% en lo que va de
crisis, poco más de un año. Y podría acometer nuevas rebajas, señalan varios
expertos.
Fondo de 70.000 millones
Las soluciones que aparecen son cada vez más diversas. Un grupo de 10 grandes entidades
financieras -entre las que están Bank of America, Barclays, Deutsche Bank y UBS-
anunciaron en la madrugada del lunes la dotación de un fondo de 70.000 millones de dólares
como garantía para el sector financiero. Se trata de un nuevo cortafuegos para evitar
riesgos de liquidez que acaben redundando en eventuales problemas de solvencia.
"Hay que buscar respuestas imaginativas, o al menos el activismo que está demostrando
la Fed. El BCE no actúa y cuando lo hace toma la decisión equivocada. El problema no
es la inflación: es el sector financiero y la posibilidad de recesión", concluyó el
economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez.
Pese a los emplastos de los bancos centrales, la crisis se antoja cada vez más larga y
profunda. El progresivo contagio a la economía real no hace sino empeorar la situación
de la banca, en una espiral de difícil salida. La pregunta en las Bolsas es qué entidad
será la próxima en caer. Si en marzo el Fondo Monetario Internacional vaticinó que lo
peor había pasado, ayer el director gerente del
FMI, Dominique Strauss-Khan, no tuvo
más remedio que reconocer lo contrario. "No puedo decir que lo peor esté detrás de
nosotros", dijo.
Claves de la crisis hipotecaria
- Marzo de 2007. Las cifras de impagos hipotecarios en EE UU son las mayores en siete años y los precios
de la vivienda empiezan a registrar caídas interanuales.
- 18 de julio de 2007. Quiebran dos fondos de inversión del banco estadounidense Bear Stearns.
- 9 de agosto de 2007. Se desata la crisis subprime o de las hipotecas basura. El Banco Central Europeo
(BCE) inyecta 95.000 millones de euros. La Reserva Federal (Fed), 24.000 millones de dólares (17.527
millones de euros); BNP Paribas bloquea tres fondos de inversión.
- 14 de septiembre de 2007. El banco hipotecario Northern Rock reconoce problemas de liquidez.
- 18 de septiembre de 2007. La Fed decide bajar por primera vez los tipos de interés del dólar en cuatro
años, hasta el 4,75%.
- 30 de noviembre y 4 de octubre de 2007. Stanley O'Neal y Charles Prince, primeros ejecutivos de Merrill
Lynch y Citigroup respectivamente, abandonan sus cargos.
- 19 de diciembre de 2007. Con el Euríbor en máximos en siete años, el BCE realiza una inyección
récord de 350.000 millones de euros.
- 21 de enero de 2008. Pánico bursátil mundial. El Ibex 35 sufre la mayor caída de su historia (-7,54%)
- 29 de enero de 2008. El FMI reconoce que la crisis afectará a la economía. Rebaja las previsiones
de crecimiento mundial.
- 17 de febrero de 2008. Reino Unido nacionaliza el Northern Rock.
- 16 de marzo de 2008. JPMorgan anuncia la compra de Bear Stearns por cerca de 140 millones de euros.
- 7 de septiembre de 2008. El Gobierno de EE UU interviene las dos mayores compañías hipotecarias
del país, Fannie Mae y Freddie Mac, para evitar su colapso.
- 15 de septiembre. Lehman Brothers se declara en quiebra y Bank of America compra Merrill Lynch.
Las Bolsas se resienten y el Ibex 35 cierra por primera vez por debajo de los 11.000 puntos.
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