Los bancos no estadounidenses podrán acogerse al plan de rescate de Bush
Los mercados bursátiles calibran hoy la credibilidad de las medidas
22/09/2008
"Limpio y rápido". El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, trazó ayer de forma clara y concisa
los dos objetivos del plan de intervención del Gobierno de Bush para rescatar al sector financiero del huracán
que a punto ha estado de llevárselo por delante. Demócratas y republicanos discutían ayer a contrarreloj en el
Capitolio la histórica solicitud gubernamental: 700.000 millones de dólares (casi medio billón de euros) y
amplios poderes sobre el sector financiero. Además, Paulson avanzó que
podrán acogerse al rescate entidades
no estadounidenses.
Apenas hay tiempo. Paulson y la Reserva Federal (el Banco central) presionaron a los congresistas durante toda
la jornada para acelerar al máximo la aprobación del plan, en interminables reuniones que duran ya más de tres
días. La respuesta no se hizo esperar, y varios senadores de ambos bandos aseguraron que la luz verde llegará
a finales de semana. Si no fuese así, se augura una nueva debacle de Wall Street.
Convertido ya en la gran estrella del último capítulo de la crisis, Paulson se dio ayer un maratón de
entrevistas televisivas, en las que ofreció algunos detalles adicionales del rescate, pero se mostró
inflexible ante la demanda demócrata de que la clase media estadounidense, cuyos problemas se han
multiplicado en los últimos meses con la subida de las hipotecas y el repunte del desempleo, reciba
también auxilio. La cercanía de las elecciones -apenas seis semanas- dificulta el acuerdo. Los demócratas
reclaman que el salvamento de Wall Street no deje de lado a la clase media estadounidense, y piden un
nuevo plan de estímulo para dinamizar la inversión pública y evitar un mayor contagio de la crisis
financiera a la economía.
Sin embargo, sí hubo un guiño al sector financiero internacional. Paulson aseguró que finalmente
las
entidades no estadounidenses podrán también deshacerse de los activos tóxicos. Ante las más que
previsibles críticas de proteccionismo de la comunidad internacional, Paulson aseguró que los
bancos no estadounidenses "deberían" beneficiarse del plan de rescate.
"Si una institución financiera tiene negocios en EE UU, contrata a estadounidenses. Y si tiene problemas por
los activos tóxicos recibe el mismo impacto que cualquier otra institución", argumentó, para después animar
a otros Gobiernos a impulsar también operaciones de rescate. Eso sí, las condiciones están claras:
"Las instituciones financieras participantes deben tener operaciones significativas en EE UU", según
un comunicado del Tesoro.
La lista de activos dañados que adquirirá la Administración de Bush comprende prácticamente toda la deuda
intoxicada a raíz del estallido de la crisis subprime, en agosto de 2007. El secretario del Tesoro explicó
que la intervención del Gobierno en la economía "es de largo la mejor alternativa", ante un sistema que
estuvo al borde del desastre la semana pasada. "Las circunstancias son extraordinarias", aseguró, y la
intervención "costará dinero a los contribuyentes", aunque destacó que la factura no llegará a la cifra
de 700.000 millones si el mercado se estabiliza y el Ejecutivo logra revender posteriormente los activos
dañados.
Los efectos secundarios del millonario plan de rescate no se han hecho esperar. Los mercados han decidido
esperar y ver, y entidades como Morgan Stanley y Wachovia, que parecían condenadas a una fusión ante los
ataques especulativos de la última semana y el deterioro de sus balances, han enfriado esa expectativa.
Además, pese a que los mercados aplaudieron las medidas con fuertes subidas, las primeras críticas no se
han hecho esperar. "Está pidiendo un inmenso poder. Pero esto no es una monarquía", subrayó ayer el
economista de la Universidad de Nueva York Nouriel Roubini.
El secretario del Tesoro pasó por la ABC, la CBS, la FOX y la NBC con la lección bien aprendida. "Yo
no apostaría contra la economía estadounidense. Saldremos de ésta", repitió varias veces. El veredicto
no tardará en llegar: Wall Street y el resto de Bolsas mundiales reabren hoy tras la euforia del viernes.
|