La crisis económica sitúa por primera vez en la historia a una autonomía en deflación
Caen los precios en Castilla-La Mancha. El INE confirma que el IPC se situó en febrero en el 0,7% en términos interanuales,
la cifra más baja en 40 años.
13/03/2009
El Gobierno reconoce ya la relación entre el desplome del consumo y de la caída de los precios, aunque niega que la economía se
encuentre en una “espiral inflacionaria”, según el secretario de Estado de Economía, David Vegara.
Sin embargo, los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) avivan el temor de una caída generalizada de
los precios: por primera vez en la historia una comunidad autónoma sufrió una tasa de IPC interanual negativa, y la inflación
subyacente –que excluye la evolución de los productos más volátiles– descendió 4 décimas hasta el 1,6%.
Los datos publicados por el INE confirman que los precios retrocedieron 1 décima en términos mensuales hasta el 0,7%, la tasa
más baja desde junio de 1969. La fuerte caída de la demanda interna ya ha provocado que los precios en Castilla-La Mancha hayan
retrocedido en términos interanuales un 0,1% –algo que algunos analistas ya consideran deflación–.
Según la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas), esta situación no tardará en reproducirse en el conjunto del país: sus
previsiones muestran que los precios de consumo caerán hasta un 1,3% en julio y que la media del IPC para el conjunto del
año será del -0,1% en un escenario central, del -0,5% en un escenario de bajada del precio del crudo o del 0,2% si el coste
de esta materia prima evoluciona al alza.
El IPC subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, ha caído más de lo previsto por los
analistas. Todos los grandes grupos que integran la inflación subyacente han registrado tasas más bajas de lo esperado,
mientras que en los capítulos de productos energéticos y de alimentos sin elaboración la desviación con respecto a las
previsiones ha sido al alza. Esta tasa –que es la que más castiga a las personas con rentas bajas– sigue aún por encima
del índice general en casi 1 punto porcentual.
Vegara –pese a que el Ejecutivo ha reiterado repetidamente que la caída de los precios era una señal positiva para la economía–
reconoció que el desplome del consumo era una de las causas de la caída de la inflación. El secretario deEstado admitió que
“la menor presión de la demanda ha tenido su impacto en la menor presión de los precios”. “[La caída de la demanda] es una de
las razones de la caída de la inflación subyacente”, remachó.
Sin embargo, el Ejecutivo sigue negado categóricamente que España vaya a entrar en deflación, a pesar de que la oposición le
exige que no la descarte como hizo con la crisis económica. Según el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Sánchez Llibre,
“corremos el serio riesgo de entrar en una deflación importante”. Por su parte, Mariano Rajoy alertó de que la caída de los
precios significa que “no hay consumo, y cuando no hay consumo no hay producción, y cuando no hay producción las empresas cierran”.
Los grupos que más han influido en la disminución del IPC han sido los alimentos y las bebidas alcohólicas –que, sin embargo sigue
0,8 puntos por encima de la tasa general–. Asimismo, también se redujo 4 décimas el precio de los productos en hoteles, cafés y
restaurantes hasta el 3,1%, situándose por primera vez en niveles nunca vistos desde agosto de 1998.
El descenso de los precios del vestido y del calzado (-1,8% en un año), de las medicinas (-0,1%), de los productos relacionados
con el ocio y la cultura (0,2%) y de otros bienes y servicios (3%) tuvo una repercusión negativa sobre el IPC de febrero.
Sin embargo, el precio del alquiler de una vivienda –uno de los mercados que más afecta a los jóvenes y que está en auge por el
descenso en compraventas de pisos– subió un 4,1% durante el pasado mes de febrero, casi 3 puntos y medio más que el IPC.
Según las Cámaras de Comercio, “la atenuación de las presiones inflacionistas responde a la caída de la demanda”. Los empresarios
creen que esta situación podría ayudar a corregir los desequilibrios, pero que para ello serán necesarias reformas estructurales
más ambiciosas.
Paréntesis en la evolución de la energía
Los productos energéticos registraron en febrero una subida de precios intermensual, debido al aumento del precio de los combustibles
y de los carburantes –a pesar de que el precio del barril de petróleo no sufrió un alza significativa–.
Ayer mismo el barril de Brent, de referencia en Europa, registró una caída en sus precios cercana al 5%. Sin embargo, “sigue
manteniendo una tasa interanual fuertemente negativa”, según Funcas. Si se confirman las previsiones de los analistas y del
Gobierno –que apuntan a que el precio de esta materia prima continuará su evolución a la baja en los próximos meses–, los
precios podrían caer aún de forma más vertiginosa en el futuro.
Los precios más bajos que en Europa
El diferencial negativo, a favor de España, con la eurozona se amplía hasta -0,5 puntos porcentuales, después de que la tasa de inflación
para el conjunto del área se incrementara en una décima conceptual.
Esta situación sería positiva para la competitividad española si la economía española no afrontara una profunda recesión que ha
lastrado el consumo interno. Aunque el Gobierno señala que situar los precios por debajo del resto de los países de la Unión Europea
puede ayudar a corregir los desequilibrios acumulados hasta el momento, los empresarios alertan de que en este instante sólo serían
eficaces reformas profundas de carácter estructural.
El coste de los servicios sigue en alza
Los precios del sector servicios, que mide el coste de la distribución, de la luz, del agua o de la restauración, se sitúo en febrero en
el 3,3% –2,6 puntos menos que la tasa general–. Sin incluir el alquiler de vivienda se situaría en el 3,2%. Sin embargo, la aplicación
de la directiva europea Bolkestein sobre la liberación de servicios sigue aplazándose y enfrentando al ministro de Industria y al de
Economía (ver EXPANSIÓN de ayer).
Por ejemplo, en febrero los precios de los servicios del hogar aumentaron un 1,3% con respecto a febrero y avanzaron un 4,1% en términos
interanuales. También se registraron avances en el coste de los servicios médicos y del transporte.
Reacciones
Caída de la demanda
Según el secretario de Estado de Economía, David Vegara, “la menor presión de la demanda ha tenido su impacto en la menor presión de
los precios”.
Deflación
El portavoz de Economía en el Congreso de CiU, Josep Sánchez Llibre, exigió ayer al Gobierno que, al contrario de lo que hizo con la
crisis, reconozca el riesgo de deflación.
Empresas que cierran
Según Mariano Rajoy, la caída del IPC muestra que “no hay consumo”, lo que lleva a una menor producción y a que las empresas cierren.
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