El desarrollo de la criptografía cuántica
descifrará todas las claves actuales
Expertos reunidos en Madrid apuestan por el doble cifrado
para evitar el desvelamiento de información privada y secreta - Una empresa rusa vende
servicios 'web' para distribución de código malicioso
17/01/2008
La delincuencia informática parece que va más rápida que su seguridad. Dentro de 30 años,
muchos de los secretos que guarda el mundo moderno bajo potentes algoritmos criptográficos,
como los datos médicos o la información clasificada de los gobiernos, correrán un peligro
real de saltar por los aires. La criptografía cuántica se encargará de que su descifrado
sea un juego de niños, susceptible de caer en manos de terroristas o criminales.
Quien realizó tal profecía no fue un simple agorero, sino respetables investigadores como Martin
Hellman, coinventor de la criptografía de clave pública, y el criptólogo argentino Hugo Scolnik,
durante sus intervenciones en el Día Internacional de la Seguridad de la Información en la
Universidad Politécnica de Madrid.
Hellman y Scolnik sostienen que la criptografía cuántica está aún en un estado embrionario y hasta
dentro de 30 años no se verán sus primeras aplicaciones prácticas, que romperán con facilidad los
actuales sistemas de cifrado. Mientras tanto, ha empezado una carrera paralela para proteger la
información que debería seguir siendo secreta cuando irrumpa la criptografía cuántica.
Hellman aseguró que está preocupado por si cae en malas manos. De momento, los investigadores
trabajan en una de las pocas soluciones a su alcance: cifrar las cosas por duplicado, combinando
criptografía simétrica y asimétrica, de forma que si la cuántica rompe la asimétrica, quede aún
en pie la simétrica. El problema, dijo, es que "es muy caro, por lo que sólo puede usarse para
información realmente valiosa".
El riesgo de que esta novedosa tecnología se use con fines perversos no es ninguna utopía, ya
ha sucedido con los programas informáticos, como demostró Sergio de los Santos, consultor de
seguridad de Hispasec Sistemas: "En el código malicioso hemos pasado del romanticismo al todo
por la pasta, gente organizada que presta especial atención a atacar la banca en línea". Como
ejemplo de su creciente poder, mostró fotos de una lujosa fiesta en Praga que reunió a algunos
de estos nuevos criminales.
Troyanos latentes
Según De los Santos, "funcionan como una industria, el código que producen es muy bueno y
sofisticado, optimizando los recursos para obtener mayores beneficios".
Ni los antivirus ni los cortafuegos protegen ya contra estos criminales que "han tomado la
web para distribuir sus códigos y también como parte de su infraestructura", refiriéndose a
la Rusian Business Network, una empresa de San Petersburgo que vende servicios web para
distribución de código maligno y phishing.
Muestra de la sofisticación de esta industria es la familia de troyanos Sino Wall, explicó
De los Santos: "Una vez te has infectado, el troyano queda latente, vigilando tus hábitos
de navegación. Cuando detecta que has visitado algo interesante, por ejemplo un banco,
envía esta información cifrada al criminal, que decide si es un objetivo apetecible y
si tiene algún código malicioso específico para él. Si se da el caso, lo instala en tu
máquina para que robe tus claves".
Otra muestra de la complejidad de estos troyanos es su funcionamiento modular, de forma
que el mismo pueda servir para diversas funciones, al gusto del criminal: enviar correo
basura, bombardear redes o infectar otros ordenadores. Además, detectan el navegador
que está usando su víctima y descargan troyanos específicos para aprovechar los agujeros
de este programa. Fernando Acero, de Hispalinux, añadió: "Si tu ordenador está
infectado con un troyano, hará las operaciones que quiera con tu DNI electrónico".
El director de la Agencia Española de Protección de Datos, Artemi Rallo, ofreció otro
ejemplo de mal uso de la tecnología: el trabajador que instala en el ordenador de su
oficina un programa de intercambio de archivos y lo configura mal, de forma que abre
al acceso público la base de datos de la empresa, con información privada de miles
de personas. "Ya ha habido una sanción y habrá otras, algunas por datos más sensibles",
anunció Rallo.
El director de la agencia se quejó de que "no hay información sobre los riesgos
que plantean las herramientas tecnológicas, ni tampoco conciencia ciudadana sobre
privacidad". Y preguntó al público: "¿Cuántos ciudadanos pulsan la cláusula de
privacidad de la web que visitan?: uno de cada 10.000. Nadie quiere perder ni
tres segundos en conocer los riesgos a que se expone".
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