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Ampliación de Hipoteca:
Una ampliación de hipoteca, significa OPTIMIZAR nuestra financiación. En diversas situaciones, nos encontramos con préstamos personales
y tarjetas, además de otros tipos de financiación que conllevan
altísimos tipos de interés, que debemos de evitar solicitar., en caso de querer hacer reformas, viajes, compras de productos de consumo,
etc. Y en el caso de contar con ellos, deberemos darles una cancelación eficiente., reduciendo los tipos vía agrupación hipotecaria.
Cada vez más, se hace más necesario el ampliar la hipoteca por distintos motivos. El principal motivo, por el que se aconseja hacer la
ampliación de la hipoteca, es sobretodo por el
mejora de condiciones; tipo de interés, plazo, y disminución drástica de cuotas, con respecto a sus préstamos personales y tarjetas
de crédito ú otros tipos de financiación.
A lo largo de una vida, TODOS, nos podemos encontrar en una situación en la que necesitemos financiación, porque estemos pasando un mal
momento vital, o necesitemos liquidez por algún imprevisto, por el que nos podamos encontrar en una situación de FRAGILIDAD FINANCIERA.
Si se da este tipo de situaciones, lo más conveniente siempre que se pueda, es hacerlo a través del préstamo hipotecario; ya que
significará pagar menos intereses cada mes, por el mismo capital.
Cuando solicitamos una financiación sólo tenemos que aplicar nuestro SENTIDO LÓGICO. A que me refiero, si vamos a comprar una lavadora o
un ordenador; lo más lógico es pedir una financiación al consumo, por cuestión del tamaño del capital a solicitar, y del reducido volumen
de la cuota.
Otro ejemplo. Es probable, que si sólo tenemos una hipoteca, siendo además, de menos de dos años, y va ha pedir un préstamo personal en una
financiera, para comprase un coche, de menos de 20.000€, y a un plazo razonable; es posible que no le salga a cuenta ampliar la
hipoteca. Pero si a este supuesto le añadimos, un solo préstamo o tarjeta más; ya no será una financiación eficiente, y les llevará a una
situación que puede llegar a un colapso financiero. HAY QUE TOMAR MEDIDAS LO ANTES POSIBLE. Recomendamos agrupar los préstamos.
Para cualquier consumidor de financiación, es mucho más fácil conseguir una tarjeta de crédito o un préstamo al consumo, que no agrupar
préstamos, y conseguir líquido en los bancos. Entre otras cosas, porque aunque contemos con tiempo para llevarla a la práctica; no hay bancos
que nos quieran ayudar. NOSOTROS SE LOS PROPORCIONAMOS.
Para que se vea claramente, la diferencia entre un préstamo personal y el tener el dinero que necesitamos, dentro de la hipoteca, os
ponemos un ejemplo numérico muy clarificador:
Imaginemos que estamos pagando 860€ de hipoteca y 275€ de una tarjeta de crédito. Además necesitamos 15000€ para comprar
un coche. Si pedimos un préstamo personal para el coche nos supondrá aproximadamente 300€ más al mes. Es decir, sumando cuotas pagaremos
860 + 275 + 300 = 1435€ al mes. En cambio si decidimos ampliar la hipoteca para agrupar todos los préstamos en uno podemos llegar a
pagar unos 885,86€ al mes…Por tanto, en este ejemplo de financiación obtendríamos un ahorro de un 38.26%. Y volvería una situación
sostenible a la vida familiar, incluso para poder AHORRAR, un poquito cada mes. Y RESPIRAR.

Jamás hemos de perder de vista que la financiación mediante el llamado dinero de plástico, es decir las tarjetas de crédito, se suele pagar
a tipos de interés que van entre el 18% y el 32% TAE. Y además, son financiaciones a muy corto plazo que habitualmente son a un máximo
de 12 meses. Por tanto, la cuota resultante acostumbra a ser muy alta respecto a lo que realmente podemos pagar, es decir, respecto a nuestra
capacidad de endeudamiento.
Los préstamos personales mejoran en algo las condiciones de financiación, respecto a las tarjetas de crédito. Pero en ningún caso, llegan a
ser, las que se pueden conseguir con un préstamo hipotecario, mediante la ampliación de hipoteca. En lo que mejoran los préstamos personales
respecto a las tarjetas de crédito es sobretodo en el número de años en los que podemos conseguir la financiación. No es lo mismo tener cuotas
a 1 año, que a 5, que a 30. Lo más óptimo, económicamente hablando, es siempre poner el máximo de años que nos permitan. Por dos motivos
fundamentalmente. El primero es que el VALOR REAL del dinero, a lo largo de los años, va siendo cada vez menos, con respecto a su VALOR NOMINAL.
Ejemplo, para que se entienda esta cuestión. 10.000€ del año 2001, no son 60€, de hoy. Y han pasado menos sólo nueve años. Y en
segundo lugar, el dinero del préstamo ya lo iremos amortizándolo a nuestro ritmo pero únicamente obligados por el banco, a pagar la cuota más
pequeña posible. Esto nos proporcionará, una capacidad de ahorro mensual, que permitirá que con amortizaciones parciales, una o dos veces al
año, su hipoteca dure pocos años.
Hay gente que se escandaliza, al incluir el dinero del coche dentro de una hipoteca a 30 años. En ese momento se piensa que el coche no nos
va a durar 30 años y que en cambio si que lo vamos a estar pagando durante este tiempo. Es un razonamiento equivocado: en Consulting Credit,
proponemos alargar ese plazo para que la cuota nos salga lo más pequeña posible para prever posibles problemas, que tenga en un futuro.
¿Por qué afirmamos que es mejor ampliar los años de financiación? Porque es necesario que nos cubramos las espaldas ante cualquier
eventualidad. Hemos explicado antes, que si ponemos el préstamo del coche a 5 años nos supondrá 300€ al mes y si lo incluimos en la
hipoteca realmente lo que sucederá es que nos subirá la cuota del nuevo préstamo hipotecario 25€ al mes. Puede ser que actualmente
pudiéramos pagar 300€ de un préstamo personal para un coche, pero no sabemos si mañana también los podremos pagar. Así que lo que
tenemos que hacer es ponernos la cuota más pequeña posible e ir amortizando al ritmo que nos vaya bien. Es decir, los meses que nos vayan
económicamente bien las cosas, amortizamos los 300€ que teníamos previstos, pero si algún mes tenemos algún gasto extra (como vacaciones,
navidad…) sabemos que con esos 25€ cubrimos expediente ante el banco.
La entidad bancaria jamás se va a acordar si cada mes hemos pagado 300€: sólo le saltará la alerta en el momento que dejemos de pagar
un recibo. En ese momento el banco nos llamará reclamando que hagamos el pago del recibo. Por eso, si lo que escogimos fue pagar 25€
al mes de manera obligada, igualmente podremos amortizar 300€ cada mes y sacar el préstamo en el mismo número de años pero habiendo
previsto cualquier tipo de problema que pudiera surgir a lo largo de los años. Problemas a lo largo de los años pueden ser despidos del
trabajo, bajas por enfermedad (por tanto sólo recibiremos como máximo el 75% de nuestra cotización mensual, gastos extra…). Son problemas
que nos pueden surgir en cualquier momento y que pueden llegar a hogar a cualquier economía doméstica.
Con la ampliación de la hipoteca podremos aprovechar muchas ventajas que nos ofrece el producto:
1) Incluir los préstamos y tarjetas: podemos incluir en la ampliación de la hipoteca todos los préstamos y tarjetas que tengamos en
ese momento. Por lo tanto, conseguiremos reducir los tipos de interés, ya que las condiciones económicas del nuevo préstamo hipotecario,
que conseguimos al ampliar la hipoteca son mucho mejores que las de cualquier préstamo personal o tarjeta de crédito.
2) Conseguir liquidez: ampliar la hipoteca también nos permitirá incluir dentro del préstamo hipotecario dinero para lo que necesitemos.
Es decir, para reformas en la vivienda, un nuevo coche, derramas en la comunidad, vacaciones, montar un negocio…Esto lo podemos traducir
en que en lugar de pagar 300€ al mes mediante un préstamo personal, por el mismo dinero únicamente nos supondrá 40€ al mes dentro
de la hipoteca. Por tanto conseguiremos un ahorro de 240€ mensuales.
3) Reducir la cuota mensual: cuando hagamos la ampliación de la hipoteca, otra ventaja que conseguimos es el reducir la cuota mensual
de lo que estamos pagando. Al ampliar la hipoteca podemos conseguir, entre otras ventajas, ampliar el plazo de la hipoteca y por tanto pagar
menos cada mes. También podemos conseguir el mejorar las condiciones de la hipoteca, es decir, reducir el tipo de interés. Por lo tanto
conseguiremos pagar menos cada mes. Al ampliar la hipoteca,, e incluir los préstamos y tarjetas dentro del nuevo préstamo hipotecario,
que solicitamos también conseguiremos pagar menos cada mes ya que rebajaremos muchísimo los tipos de interés que estemos pagando hasta
ese momento. Nunca hemos de olvidar que los préstamos hipotecarios siempre tienen mejor tipo de interés que cualquier préstamo personal o
tarjeta de crédito. Por lo tanto, en cualquiera de los casos, al ampliar la hipoteca siempre conseguiremos reducir la cuota mensual, es
decir, pagar menos cada mes. MENOS INTERESES.
4) Pagar un único recibo al mes: Conseguirás pagar un único recibo cada mes, donde se encuentran incluidos todos los préstamos, tarjetas,
etc. Sin costes de devolución de recibos, ni intereses de demora ni nada más.
5) Deducción fiscal de los gastos de Registro, notaría e impuestos y aranceles, hasta el máximo legal permitido. En primera residencia.
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